El pasado jueves 6 de marzo, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, decretó estado de emergencia comunal.
“Lo que nos pasa acá, a los alcaldes en general, es que yo creo que hay un tono de desesperación”, sostuvo el edil en diálogo con “La Mañana de Agricultura”.
“Esta tragedia, que tuvo dos héroes, que son los dos carabineros que salieron a repeler porque tenían armas de fuego, significó básicamente que casi murieron carabineros, que tuviéramos unos vecinos asustados toda la noche durante la balacera, que expusiéramos a guardias municipales a la protección (…) Y, por lo tanto, para nosotros significa esta medida desesperada de tomar urgentemente todo lo que nos dé la legislación posible para proteger a los ciudadanos y eso es lo que hicimos”, reflexionó.
En ese sentido, Sichel sentenció: “Insisto, ojalá los tomen a todos presos”.
Toda mi solidaridad con la familia del sargento José Miguel Villegas, y también, con los vecinos afectados en lo ocurrido anoche.
He tomado la decisión de decretar Estado de Emergencia Comunal. Nos permitirá tomar medidas inmediatas para prevenir y reforzar la Seguridad en…
— Sebastián Sichel (@sebastiansichel) March 6, 2025
Pero, ¿qué ocurre con las críticas frente a esta medida?
Bajo esa línea, el alcalde aseveró: “Prefiero siempre que me critiquen por hacer las cosas en materia de seguridad y no por no hacerlas, y creo que la posición que tomó el ministro (del Interior) fue más bien decir lo que no se podía hacer, que decir qué iba a hacer para mejorar la seguridad”.
“Y yo creo que ese es el gran error en general de este gobierno, que su tono tiene que ver más bien con la opinión y no con la acción, y a esta altura no importa quién sea el alcalde, de qué sector político”, concluyó.