El ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, abordó el Plebiscito constitucional que se desarrollará el próximo 25 de octubre, tras ser invitado a la 50° Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En la instancia, el canciller afirmó que “Chile tiene confianza en la solidez de su democracia y en sus instituciones, y en su capacidad para aislar —siempre al amparo del Derecho— a los grupos violentistas que aspiran a alterar el itinerario constitucional y la normalidad del país”.
En este contexto, señaló que “Chile ha encausado la respuesta al estallido a través de un proceso democrático e institucional. Junto a esto, indicó que “el Gobierno conducirá, ejerciendo sus atribuciones legales, el proceso hacia una democracia más sólida y una sociedad más cohesionada“.
“Chile mantendrá abierta su voluntad de diálogo con Bolivia”
Por otra parte, el canciller Allamand respondió ante la solicitud de la ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Karen Longaric, quien expresó su deseo de que se mantenga un diálogo entre su país y Chile, para resolver la falta de acceso al mar.
“Chile, a partir de la vigencia del tratado de 1904 y el fallo de La Haya de 2018 -piedra angular inamovible de nuestras relaciones-, mantendrá abierta su voluntad de diálogo con Bolivia, para incrementar la colaboración en materia de interés bilateral“, sostuvo el secretario de Estado.
“El gobierno que represento ha sido claro en su voluntad de implementar, cuando las circunstancias lo hagan aconsejable, una política que hemos denominado de ‘aproximación progresiva’ hacia Bolivia, para abordar una agenda de futuro donde -a través de la diplomacia- Chile y Bolivia sean capaces de transformar antiguas divergencias nuevas convergencias”, complementó.
Situación en Venezuela
El titular de Relaciones Exteriores se refirió también a la situación en Venezuela, indicando que el país “exige especial atención. Venezuela se apresta a llevar adelante unas elecciones parlamentarias carentes de toda legitimidad, habiendo el régimen dictatorial descartado toda iniciativa tendiente a dotarlas de garantías mínimas”.
Asimismo, puntualizó que “mientras tanto, recrudecen y adquieren cada vez mayor sistematicidad las violaciones a los derechos humanos”.
Finalmente, aseveró que la única salida a la crisis que se registra en Venezuela debe ser “democrática, pacífica y resuelta por los propios venezolanos“.