La diputada Catalina Pérez se pronunció tras la revelación de nuevos mensajes con su expareja, Daniel Andrade, en el marco del caso Democracia Viva, así como sobre la reciente investigación de la Fiscalía que involucra sus fichas médicas. La legisladora admitió errores en su actuar, calificando de “imprudente” su apoyo a Andrade y rechazó categóricamente la indagación paralela sobre un presunto aborto.
En un comunicado, Pérez expresó: “Ante la publicación de múltiples filtraciones de la carpeta investigativa de la Fiscalía, en una causa reservada, quiero expresar públicamente mi preocupación por esta manera de proceder, que parece más propia de una estrategia comunicacional que de buscar el esclarecimiento de lo que la Fiscalía me acusa, que es el delito de fraude al fisco”.
La parlamentaria defendió su postura asegurando que no tuvo participación en los convenios de Democracia Viva: “Nunca intervine de ninguna manera en la suscripción de convenios, no hice nada para que estos convenios se concretaran, no recibí ni un peso de aquellos y no conocía los detalles financieros u operacionales de ellos. Confié en mi pareja de entonces respecto de que todo estaba en orden y fui sabiendo detalles una vez que esto se conoció en la prensa”.
Reconoció, no obstante, que sus acciones fueron un error: “Se han filtrado mensajes imprudentes de lo que hice para apoyar a mi entonces pareja en la búsqueda de empleo, muy previos a la firma de los convenios. También se han filtrado mensajes horribles, muy posteriores a la firma de los convenios, cuando todo era públicamente conocido, buscando ayudarlo a enfrentar lo que consideré en ese momento una crisis comunicacional. Me equivoqué”.
Sobre la nueva arista en su caso, Catalina Pérez fue tajante: “Además de todo esto, se ha conocido en las últimas horas una investigación paralela de la Fiscalía que ha decidido buscar en mi información ginecológica algún motivo para desaforarme. Me parece miserable. Como no existen evidencias para acusarme de tráfico de influencias ni de fraude al fisco, ahora buscan en mis fichas médicas y ginecológicas un fundamento para culparme. ¡Este es un exceso que no tiene nombre!”.
La diputada reiteró que enfrenta un “quiebre emocional profundo” y que seguirá defendiendo su inocencia ante las acusaciones en su contra.