Con la llegada de las bajas temperaturas, también aumenta la circulación de virus respiratorios y la permanencia de las personas en espacios cerrados.
En este escenario, la calidad de los ambientes laborales cobra especial relevancia, ya que factores como la ventilación, la limpieza y el mantenimiento de las instalaciones pueden contribuir a generar lugares más saludables para quienes los utilizan diariamente.
“Muchas veces asociamos el cuidado de la salud únicamente a medidas individuales, pero los espacios también juegan un rol importante. Una adecuada ventilación, una limpieza eficiente y una correcta mantención de las instalaciones ayudan a generar entornos más confortables y saludables para las personas”, señala Juan Ignacio Binda, Jefe de Operaciones Aramark Chile.
Cinco recomendaciones para mantener espacios laborales más saludables durante esta temporada
1. No descuidar la ventilación
Aunque las temperaturas bajen, es importante renovar periódicamente el aire en espacios cerrados. Abrir ventanas durante algunos minutos varias veces al día o favorecer la ventilación cruzada ayuda a disminuir la acumulación de partículas y mejorar la calidad del aire interior.
2. Mantener sistemas de climatización en óptimas condiciones
Los equipos de calefacción y ventilación requieren mantenciones periódicas para asegurar su correcto funcionamiento. Revisar filtros, ductos y sistemas de circulación de aire permite mejorar su eficiencia y contribuir a ambientes más saludables.
3. Reforzar la limpieza de superficies de uso frecuente
Manillas, botones de ascensores, interruptores, pasamanos, mesas compartidas y otros puntos de contacto requieren una atención especial durante el invierno. Incrementar la frecuencia de limpieza y desinfección ayuda a disminuir la presencia de virus en estos espacios.
4. Facilitar y promover hábitos de higiene
Contar con jabón, alcohol gel y elementos básicos de higiene en espacios comunes sigue siendo una medida efectiva para prevenir enfermedades. A ello se suma la importancia de reforzar prácticas como el lavado frecuente de manos y cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o con un pañuelo desechable al toser o estornudar.
5. Evaluar las condiciones de los espacios comunes
Comedores, salas de reuniones y áreas de descanso suelen concentrar una alta afluencia de personas. Revisar periódicamente sus condiciones de ventilación, limpieza y ocupación permite mejorar la experiencia de quienes los utilizan y contribuir a un entorno más saludable.