La Comunidad Palestina de Chile expresó su condena más enérgica ante la profanación de una imagen de Jesucristo por parte de un soldado israelí en la localidad libanesa de Debel, un acto de odio registrado en video y cuya autenticidad ha sido reconocida por las propias autoridades de Israel.
Para la organización, que representa a más de 500 mil chilenos de origen palestino, este hecho representa “una ofensa gravísima para millones de cristianos y resulta especialmente doloroso para Chile”, el país que alberga la mayor comunidad de cristianos de origen palestino en el mundo.
En ese sentido, subrayan que este evento” no debe ser presentado como una excepción, sino como parte de una política sistemática de agresión que ha golpeado históricamente a comunidades cristianas, sus templos y su clero, tanto en Gaza como en Jerusalén y el sur del Líbano”.
Al respecto, el presidente de la Comunidad Palestina de Chile, Maurice Khamis Massú, señaló: “Este acto no es un error individual, sino el reflejo de una estructura de impunidad. La profanación de símbolos sagrados y la violencia contra los cristianos en Tierra Santa son parte de un mismo proceso de desposesión y limpieza étnica que no distingue credos: afecta a todo el pueblo árabe por igual”.
Finalmente, la Comunidad hizo un llamado urgente al Gobierno de Chile, a las iglesias y a la sociedad civil a condenar este hecho “con firmeza y sin dobles estándares”. Advirtieron que guardar silencio frente a estos abusos no solo “normaliza la ofensa contra la fe, sino que también contribuye a perpetuar un régimen de ocupación que utiliza la violencia y la expulsión como práctica constante”.