El Servicio Nacional de Aduanas incautó un total de 99.600 unidades de cigarrillos de contrabando en el puerto de San Antonio, en el marco de las labores de fiscalización para el resguardo del comercio legítimo y la salud pública.
La detección se produjo gracias a la alerta generada por el equipo operador de uno de los camiones escáner con que cuenta la Aduana Regional de San Antonio, lo que permitió iniciar un proceso de revisión física a un contenedor que traía mercancías que estaban siendo importadas por una empresa dedicada al rubro de los alimentos congelados.
A través de la revisión con tecnología no invasiva de rayos X, los expertos de Aduanas lograron ver que dentro del contenedor refrigerado no solo era posible distinguir las mercancías declaradas en los documentos de importación, sino que también se veían una serie de bultos fuera de lugar.
Este trabajo dio como resultado el hallazgo de 4.980 cajetillas de cigarrillos de varias marcas de origen chino, las que estaban escondidas dentro de cajas térmicas de plumavit.
Estos productos no contaban con la respectiva autorización del Ministerio de Salud para ser consumidas en Chile, configurándose el delito de contrabando establecido en la Ordenanza de Aduanas.
El equipo jurídico de la Aduana local ya presentó la querella respectiva, para perseguir penalmente a los responsables.