El Tribunal Oral Penal de San Felipe condenó a Gonzalo Ariel Rebolledo Robles, dueño de un criadero ilegal de perros, a tres años de presidio remitido por el delito de maltrato animal con resultado de muerte, además del pago de una multa de 30 UTM y la inhabilitación de manera perpetua para la tenencia de animales.
“Es la primera condena que se logra en la Fiscalía de San Felipe respecto del delito de maltrato animal con resultado de muerte. Y tengo entendido que en otras regiones tampoco se ha logrado este tipo de condena, debido a que con la modificación de la ley esta pena se aumentó”, afirmó el fiscal Julio Palacios Bobadilla
“Para las agrupaciones animalistas se sienta un precedente respecto del maltrato animal, debido a que se logró una condena que es muy alta, es la pena máxima que establece la ley, tres años de presidio, y la multa también es la máxima de tres unidades tributarias mensuales”, agregó .
Las agrupaciones animalistas que ayudaron al rescate de los animales valoraron el trabajo de la Fiscalía de San Felipe y de la condena de los jueces que calificaron como histórica y ejemplar para un caso de maltrato animal.
Fue en julio del año pasado cuando la Brigada de Delitos Medio Ambientales de la PDI rescató a 21 perros desde el criadero ilegal del condenado, tras recibir una denuncia por maltrato animal por parte de la organización “Lady Freethinker”.
Los canes de diferentes razas se encontraban en mal estado, sin alimento, agua y en espacios muy reducidos. Gran parte de ellos tenían lesiones físicas y se veían enfermos. Además en el lugar se encontraron tres perros sin vida, lo que agravó aún más el delito.
“Estos 21 perros no tenían agua a libre disposición, no tenían alimentos, se encontraban en caniles los cuales estaban en el piso lleno de piedras, hecho que le provocó graves lesiones entre ellas callosidades en la base posterior donde se echaban los animales. Y algunos perros que tenían agua, esta estaba en muy malas condiciones. La Policía señaló que el agua estaba mal oliente y alguna estaba de color verde llena de hongos, por lo que se procedió a incautar todos los animales”, recordó Bobadilla.
La Fiscalía de San Felipe, tras recibir la denuncia, determinó que los hechos eran constitutivos del delito consumado de maltrato o crueldad con animales, con resultado de muerte, previsto y sancionado en el artículo 291 bis del Código Penal.
Los hechos fueron descritos por el fiscal durante el juicio oral que terminó con la condena de Rebolledo Robles, quien ya tenía una sentencia del año 2010 que estaba prescrita por el mismo delito.
CL/Aton Chile