El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Gonzalo Durán, destacó la relevancia de un trabajo articulado en materia de seguridad, en medio de la controversia entre el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, y la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, por los operativos policiales en el barrio Meiggs.
Por medio de una conversación con Chilevisión, el delegado comenzó aclarando que “las intervenciones en Meiggs vienen desde hace ya largo rato, incluso antes de la alcaldesa Irací Hassler, en la época del alcalde (Felipe) Alessandri. Es decir, han habido múltiples esfuerzos en el pasado, y es evidente que en nuestro gobierno ha habido no solo voluntad política, convicción, coordinación institucional para enfrentar distintos fenómenos de la ciudad”.
En esa línea, el exalcalde de Independencia subrayó que “lo que hay que hacer es mantener un trabajo articulado con todos los actores”, además de explicar que su labor incluye coordinar a organismos como Impuestos Internos, Aduanas y seremías, además de incorporar al municipio, que “juega un rol estratégico en el sentido de aportar información, capacidad táctica, guardias municipales en el sector, coordinación con la Cámara de Comercio”.
Por lo mismo, Durán recalcó que “aquí de lo que se trata es de trabajar colaborativamente, vamos a seguir en ese esfuerzo, y le puedo asegurar que es parte del compromiso de nuestro gobierno recuperar el espacio público y muy especialmente atacar frontalmente al crimen organizado”.
Cruce de declaraciones
La polémica surgió luego de que la ministra Vallejo afirmara que “lo que está pasando en Meiggs es una decisión política del Gobierno. En un trabajo de Estado estamos recuperando espacios que han sido ocupados por el comercio ilegal y el crimen organizado”. Sus dichos fueron replicados por el alcalde Desbordes, quien aseguró que “la vocera miente abiertamente. Quieren subirse a esto, me parece estupendo, pero que digan que es un trabajo entre el municipio y este Gobierno”.
El jefe comunal destacó que actualmente mantienen “una presencia de agentes de seguridad municipal y por ahora también carabineros permanentes, que impiden que se vuelvan a instalar”, diferenciándose de la gestión anterior, en donde hacían desalojos pero “dos días después estaba todo igual”.