Una jornada marcada por la tensión se vivió la tarde del martes en la estación intermodal La Cisterna, donde un operativo de fiscalización a comerciantes ambulantes desató una serie de incidentes que interrumpieron el normal funcionamiento del servicio y generaron caos entre los pasajeros. La acción fue coordinada entre efectivos de Carabineros y personal de seguridad de Metro de Santiago, como parte de un plan para enfrentar el comercio informal en puntos críticos de la red.
Apuntan a presencia de “mafias organizadas”
Según Metro de Santiago, la intervención buscaba despejar sectores ocupados por vendedores irregulares en las líneas 2 y 4A, pero la fiscalización fue respondida con violencia por lo que calificaron como “mafias organizadas”, lo que derivó en alteraciones del servicio y dificultades para los pasajeros. En un comunicado oficial, la empresa lamentó los hechos y señaló que dos personas fueron detenidas.
Sin embargo, Carabineros desmintió la existencia de aprehendidos por estos incidentes. La mayor Claudia Castillo, de la 60ª Comisaría del Metro, explicó que “los sujetos arrojaron objetos contundentes contra el personal policial y subieron a trenes detenidos para evitar la fiscalización. Ante la rápida intervención, lograron huir del lugar”. A pesar de no haber detenidos, se concretó el decomiso de mercadería y se cursaron infracciones por comercio ilegal.
Metro refuerza medidas contra comercio informal
Metro destacó que mantiene un amplio sistema de vigilancia, compuesto por más de 7 mil cámaras de seguridad, equipos con cámaras corporales y coordinación con distintas municipalidades y la Delegación Presidencial. En ese contexto, se proyectan 57 mil controles al comercio ilegal durante 2025, como parte del plan de erradicación del fenómeno.
La empresa hizo un llamado directo a los usuarios: “Pedimos a nuestros pasajeros que no compren productos al comercio informal. Solo así lograremos desincentivar estas prácticas que afectan la seguridad de todos”. La situación vuelve a poner en el centro del debate la creciente presencia del comercio ambulante en el transporte público y los desafíos que implica su fiscalización.