Este jueves la defensa del dueño de la empresa de buses Línea Azul, Marcelo Hernández, tomó contacto con la fiscalía de Rancagua para comunicar su voluntad de colaborar en la investigación, sobre el accidente que dejó seis personas fallecidas y más de cuarenta heridos.
Esto, luego de que Hernández contrata al abogado Juan Carlos Manríquez y su equipo legal, para que asumiera su defensa y la de la marca.
Según explicó Manríquez, “en este minuto lo primero y más relevante es empatizar con el dolor de las víctimas y las familias”, agregando que lo que harán ahora es “coordinar la asistencia y cooperación más próxima hacia la fiscalía y los órganos de investigación para avanzar en esclarecer el hecho –pues se trata de un caso complejo- y en paralelo, realizar todas aquellas diligencias que sean viables para gestionar las posibilidades de reparación que requieran esas mismas familias”.
Además, el dueño de la cuestionada empresa detalló que se están realizando todas gestiones para la más pronta comparecencia del ejecutivo ante la fiscalía.
Esto, porque el Ministerio Público confirmó que el bus accidentado tenía la placa patente de otra máquina dada de baja, por lo que podría haber más responsables del hecho.
Agencia Uno