Empresas Iansa anunció que para la próxima temporada 2026-2027, no se contratará remolacha para la producción de azúcar, sino que dedicará la capacidad de producción de su planta azucarera ubicada en San Carlos, región de Ñuble a la producción de azúcar a partir del procesamiento de azúcar cruda.
Según explicaron, esta decisión responde, por una parte, a factores internacionales relacionados con las condiciones actuales del mercado internacional del azúcar, que mantiene bajos precios, debido a la alta producción mundial, y, por otra parte, a la alta presión y volatilidad de los factores de costo de la cadena productiva completa.
“La planta de San Carlos tiene la capacidad de producir azúcar a partir de distintas fuentes —remolacha o azúcar cruda—, lo que otorga a la compañía la flexibilidad para orientar su producción hacia la alternativa más competitiva según las condiciones del mercado“, señalaron a través de un comunicado.
“Dicho lo anterior, se informa que en las referidas instalaciones se seguirá manteniendo la operación productiva relacionada con endulzante líquido, además de la ya indicada operación de producción de azúcar a partir del procesamiento de azúcar cruda“, agregaron.
“Esta capacidad se complementa con el centro de envasado y distribución de Noviciado, en la comuna de Pudahuel; la producción de azúcares de especialidad en la planta de San Carlos región del Ñuble —flor, líquida, pharma, y sémolas, entre otras—; y una plataforma logística que permite atender con los más altos estándares a toda la base de clientes a lo largo del país”, afirman la empresa.
Esta medida busca asegurar “la continuidad de su producción en Chile, con el objetivo de seguir abasteciendo a los clientes industriales y consumidores finales, reafirmando nuestro compromiso con la calidad, seguridad de suministro, innovación, nuestro equipo de personas y comunidades donde estamos presentes”.
En ese contexto, Iansa remarcó que “como ocurre en toda industria expuesta a mercados volátiles y variables globales, la compañía continuará monitoreando la evolución de los precios internacionales y las condiciones económicas del sector, elementos que determinarán la orientación productiva en las temporadas que siguen”.