El récord de ventas de automóviles nuevos este primer semestre de 2018 se disparó a más de 200 mil unidades, y representa que por día se sumaron a las calles del país 662 vehículos.
La cifra, si bien representa un gran indicador de la solvencia de la economía chilena, es un desafío en materia de planificación vial, transporte público y medidas de mitigación, además de las obras públicas que plantea apunta hoy una nota del diario “El Mercurio”.
Según la ministra de Transporte, Gloria Hutt “el acceso al automóvil no es un problema” plantea la nota, ya que la autoridad le dijo al diario que “las personas tienen la libertad de comprarlo y usarlo, pero también es importante que exista una alternativa de desplazamiento que en las horas más congestionadas permita hacer más eficiente a la ciudad” puntualizó.
En tanto, Juan Carlos Herrera, el presidente de la Sociedad Chilena de Ingenieria de Transporte (Sochitran) suma otro factor: “Santiago continúa creciendo de manera extendida, y no necesariamente planificada, lo que exige viajes más largos, ante los cuales, el transporte empieza a ser cada vez menos eficente y el auto se vuelve más atractivo” apunta el experto.
Asimismo, los investigadores Luis Rizzi, del Instituto Sistemas Complejos en Ingeniería, y Cristóbal de la Maza, el ex jefe de estudios del Ministerio del Medio Ambiente, estudiaron el costo de las externalidades negativas de usar vehículos y buses, por el impacto que generan en el bienestar de otras personas, para que las autoridades tengan mejores datos a la hora de evaluar la rentabilidad social de proyectos o determinadas medidas.
Los expertos concluyen que el costo varía fuertemente entre las horas “punta” y las horas “Valle”, considerando impoactos como accidentes, desgaste o contaminación, cada kilómetron recorrido por un vehículo bencinero o diesel cuesta $254 por pasajero, mientras que en un bus ese costo cae a $20, en horario punta.
“Esto nos dice que si se quiere atacar la congestión, lo que hay que hacer es pasar gente de un automóvil a un bus o al Metro” asegura Rizzi, quien también es profesor asociado en el Departamento de Ingeniería de Transporte y Logística de la Universidad Católica.