El Cardenal y Arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, se refirió a las criticas surgidas desde un sector del oficialismo a la designación de Judith Marín como próxima ministra de la Mujer en el gobierno de José Antonio Kast.
“Discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable. Es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia”, declaró.
“Chile es un país laico, por cierto, pero no antireligioso. La intolerancia de los tolerantes daña”, añadió.
La polémica surge luego de que sectores del oficialismo llamaran a “estar alerta” a lo que será la gestión de la próxima autoridad de gobierno, esto debido a que se trata de una mujer evangélica.
En ese contexto, la diputada Francisca Bello señaló que “este nombramiento deja señales que generan alerta, sobre todo respecto a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres”.
“La ministra de la Mujer es abiertamente contra el aborto, y al mismo tiempo la designación de la ministra de salud me abren dudas legítimas sobre cómo se abordarán, entonces, los derechos sexuales y reproductivos de nuestra población”, advirtió.
Discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable. Es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia. Chile es un país laico, por cierto, pero no antireligioso. La intolerancia de los tolerantes daña.
— Card. Fernando Chomali (@FernandoChomali) January 23, 2026