El Servicio Electoral de Chile (Servel) advierte que el sistema electoral aún no está preparado para enfrentar los desafíos logísticos y legales que se avecinan en las elecciones de 2025.
Al respecto, Andrés Tagle, presidente del Consejo Directivo, expresó que el país no ha cumplido con tres requisitos clave establecidos por la Constitución para la implementación del voto obligatorio y el aumento en la participación electoral.
“Estamos en cero”, afirmó Tagle, quien mencionó la falta de avances en temas como las multas por no votar, las excepciones y los ajustes necesarios en los locales de votación.
Multas y sanciones, un pendiente sin solución
La implementación del voto obligatorio plantea complicaciones prácticas. Tagle explicó que el Servel propuso un sistema administrativo para aplicar sanciones de forma rápida y tecnológica, evitando la complejidad y costos de llevar los casos a juicio civil, considerando que la multa sería de $33.000.
Sin embargo, el Ministerio de Hacienda rechazó esta medida por ser costosa. Como resultado, la sanción deberá gestionarse en los juzgados policiales locales, un procedimiento que, según Tagle, “hará difícil la efectividad de las multas” y podría afectar la capacidad del Servel para cumplir con el voto obligatorio en 2025.

Servel – Agencia Uno
Falta de infraestructura y problemas de organización
Otro desafío importante es la insuficiente infraestructura para la próxima elección, en la que se elegirán presidente, senadores y diputados en las regiones impares, lo que podría llevar a largas esperas y problemas de organización.
Con 13 millones de votantes, Tagle advirtió que “es claro que necesitaremos aumentar locales de votación… y reducir el tamaño de las mesas”, en un esfuerzo por optimizar los tiempos de votación y ofrecer mejores condiciones. Sin embargo, esta propuesta requiere cambios legales, y actualmente no se han implementado.
Servel prevé Un sistema en tensión frente al 2025
El Servel enfrenta dificultades para adaptarse a los cambios requeridos, incluyendo la ampliación de locales de votación en zonas adecuadas y la implementación de un proceso de sanciones efectivo.
Sin estas mejoras, las elecciones de 2025 presentan un reto significativo tanto para el órgano electoral como para los votantes, quienes podrían experimentar inconvenientes similares a los de procesos anteriores.