Un tiroteo registrado frente a una escuela secundaria en el oeste de Turquía dejó al menos 11 personas heridas, mientras que el presunto responsable del ataque fue detenido por las autoridades. Dos de los afectados se encuentran en estado grave.
El hecho ocurrió este martes 22 de septiembre en Turgutlu, distrito perteneciente a la provincia de Manisa, en las inmediaciones de una escuela secundaria vocacional y técnica. Tras recibirse la alerta, equipos policiales y de emergencia fueron desplegados rápidamente hasta el establecimiento.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el ministro de Justicia turco, Akin Gürlek, el sospechoso sería un estudiante del mismo establecimiento. Las primeras informaciones difundidas durante la mañana hablaban de entre cinco y ocho heridos, cifra que posteriormente fue actualizada a 11 por las autoridades.
Sospechoso habría utilizado una escopeta
Según información recogida por medios turcos, el joven habría llegado hasta las cercanías del recinto educacional portando una escopeta que habría sacado desde la vivienda de su abuela. Posteriormente abrió fuego y trató de escapar a pie.
El sospechoso fue capturado poco después del ataque. Además, sus padres y su abuelo —este último identificado como propietario del arma— quedaron bajo custodia en el marco de las diligencias que buscan reconstruir lo ocurrido.
Las autoridades todavía no han establecido oficialmente qué motivó el tiroteo. La investigación también indaga antecedentes relacionados con eventuales episodios de acoso escolar que habría sufrido el estudiante, sin que hasta ahora exista una conclusión al respecto. Dos fiscales jefes fueron designados para encabezar las pesquisas.
Turquía había reforzado la seguridad en las escuelas
El ataque se registra meses después de otros dos tiroteos ocurridos en establecimientos educacionales turcos durante abril, hechos que llevaron al Gobierno a implementar nuevas medidas de seguridad para el año académico 2026-2027.
Entre las disposiciones adoptadas se encuentra un reforzamiento de la presencia de personal de seguridad y policías en establecimientos considerados de mayor riesgo, además de patrullajes periódicos en los alrededores de los colegios.
La investigación por el nuevo ataque continúa en desarrollo mientras las autoridades buscan esclarecer las circunstancias en que el estudiante habría conseguido el arma y las razones que antecedieron al tiroteo.