Esta tarde, el fiscal Marcos Pastén, de la Fiscalía Metropolitana Occidente, entregó nuevos antecedentes sobre el caso de Krishna Aguilera, la joven de 19 años cuyo cuerpo fue encontrado el sábado en el sector Catemito, en Calera de Tango, tras 22 días de búsqueda.
Al respecto, Pastén confirmó que el asesinato se enmarca en un secuestro con homicidio planificado, descartando que se trate de un hecho pasional o accidental. “Esto no fue una situación azarosa, esto no fue un crimen pasional, esto no fue circunstancial ni un accidente. Esto fue un crimen que venía siendo planificado desde hacía algún tiempo por Juan Beltrán y su círculo más estrecho”, afirmó.
El persecutor detalló que el lugar donde se halló el cuerpo “ya estaba preparado para esos fines”, lo que según él refuerza la hipótesis de premeditación.
La red de Beltrán y nuevas diligencias
Por otra parte, Pastén explicó que el nuevo imputado formaba parte del círculo cercano de Juan Beltrán, principal sospechoso del crimen, y que sus vínculos estaban relacionados con actividades de tráfico de drogas y trabajos esporádicos para él.
El fiscal indicó que las diligencias continúan en el lugar del suceso para esclarecer la causa exacta de la muerte y reiteró que la investigación sigue abierta. “Hoy terminamos un punto esencial, que era encontrar a Krishna. Esto marca un hito relevante, pero la investigación continúa hasta que logremos establecer la culpabilidad de los responsables y se soliciten las penas correspondientes”.
Protección a la familia de la víctima
Pastén también confirmó que la familia de Krishna Aguilera cuenta con protección policial desde el 10 de octubre, medida que se mantendrá vigente mientras avanza la investigación.
El caso suma hasta ahora seis detenidos, entre ellos Juan Beltrán, su pareja menor de edad, la madre de esta y otras tres personas, todas vinculadas al entorno del principal imputado.