La fragata portuguesa, también conocida como Physalia physalis, es un organismo marino parecido a una medusa, pero mucho más peligroso. En verano, suele llegar a las costas chilenas, generando alerta en las playas.
Este ser flota en la superficie gracias a su vesícula azul, pero lo más riesgoso son sus largos tentáculos cargados con toxinas que provocan dolorosas picaduras incluso después de muerto.
Entre los síntomas más comunes tras el contacto están el dolor intenso, sensación de quemadura, marcas lineales, náuseas y en algunos casos, dificultad para respirar.
Si te pica, no debes frotar la piel ni usar agua dulce. Lava con agua de mar, retira los tentáculos con pinzas y acude de inmediato a un centro médico.
Las autoridades sanitarias han reforzado el llamado a no tocar estos organismos y respetar el cierre de playas cuando hay presencia confirmada.
Durante el verano, se recomienda informarse antes de acudir a la playa y evitar riesgos innecesarios frente a esta especie potencialmente peligrosa.