En una declaración tajante durante la ceremonia de juramento a la bandera, el comandante en jefe del Ejército, Javier Iturriaga, abordó los recientes escándalos de corrupción que involucran a funcionarios de la institución. El general reconoció que “al igual que cualquier institución del Estado o privada, estamos expuestos al accionar del crimen organizado”.
Las palabras de Iturriaga llegan en medio de una creciente preocupación pública por los casos de irregularidades que han golpeado a las Fuerzas Armadas. En su intervención, subrayó que el Ejército no tolera conductas que transgredan la ética militar y recalcó que cada falta será tratada con la mayor rigurosidad, tanto en procesos internos como ante la justicia civil.
“Una traición mayor con la patria que juramos defender”
“El Ejército de Chile no acepta ni menos ampara conductas que se aparten de los principios éticos de la profesión militar”, declaró. Agregó que cualquier hecho punible “será denunciado e investigado con la mayor prontitud y acuciosidad”.
Para el jefe castrense, los actos de corrupción no solo afectan la institucionalidad, sino que representan una afrenta a los valores que sostienen a las Fuerzas Armadas. “Para un militar, violar la ley o apartarse de los códigos de conducta representa una traición mayor con la patria que juramos defender, y con nuestros camaradas de armas que sí cumplen con gran entrega, profesionalismo y sacrificio”, sostuvo.
Iturriaga fue enfático en recalcar que la conducta de un militar debe ser intachable tanto en el ámbito público como privado. “Tenemos el deber de mantener un comportamiento ejemplar. No es sólo una expectativa ética, es una obligación inherente a nuestra condición. Cada acción personal impacta directamente en la confianza que la ciudadanía deposita en su Ejército”, concluyó.