La jueza del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, Irene Rodríguez, se refirió públicamente por primera vez a la polémica liberación del sicario venezolano Alberto Carlos Mejía, tras una serie de errores en la audiencia por su participación en el asesinato del llamado “Rey de Meiggs”.
En un punto de prensa, la magistrada aseguró estar tranquila respecto a su actuar en la causa y defendió su compromiso con la institución. Además, sostuvo que la confusión se habría producido por un error en el ingreso del nombre del imputado al sistema, declarando que “el nombre llegó mal”, y afirmó que “no sé quién cometió el error”.
Jueza defiende su actuación
Rodríguez explicó que su último acto en la audiencia fue la “orden de prisión preventiva (…) De ahí yo nunca más he firmado ningún oficio hasta el día de hoy”, afirmó, desmarcándose de cualquier posible responsabilidad en el trámite que permitió la excarcelación del acusado.
Según manifestó, el procedimiento judicial fue correcto hasta ese punto. Sin embargo, debido a una cadena de errores administrativos, Alberto Mejía salió en libertad tras pasar 24 horas en el penal Santiago 1, pese a la medida cautelar impuesta por la propia magistrada, lo que generó una ola de críticas al Poder Judicial, al Ministerio Público y a Gendarmería por la falta de coordinación.
La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó este sábado la suspensión de Rodríguez y de la funcionaria judicial que participó en la audiencia, mientras se realiza una investigación administrativa. A su vez, la Corte Suprema solicitó un informe completo de lo ocurrido, dado el impacto institucional del caso y el peligro que representa para la seguridad pública.