El joven chileno Domingo Ballas, de 19 años, regresó este domingo al país luego de pasar dos semanas detenido en la cárcel estadounidense “Alligator Alcatraz”, tras un problema migratorio derivado de un error administrativo en su visa de estudiante según comunicaron desde Estados Unidos.
Ballas, quien iba en busca de una beca deportiva, calificó la experiencia como “una locura”, detallando que nunca imaginó verse “esposado en una cárcel de alta seguridad”, pese a no haber cometido delito alguno distinto al problema documental que enfrentó.
Días de incertidumbre y miedo
El estudiante explicó que pasó los días encerrado en “una jaula”, recibiendo comida tres veces al día, sin información clara sobre su situación ni posibilidad inmediata de comunicarse con su familia. “Estaba desesperado, no sabía qué hacer. Lo único que quería era llamar a la familia”, comentó al volver a Chile.
Relató además que su detención se produjo por un error administrativo vinculado a su cambio de universidad. “Hubo un error ahí de que la universidad me iba a cambiar la visa y no lo hizo”, afirmó, subrayando que jamás imaginó que la falla burocrática terminaría en una detención en un recinto de máxima seguridad.
Su madre, Francisca de la Barra, describió el proceso como “terrible”, destacando la incertidumbre al no poder ubicar a su hijo debido a que los traslados y registros no aparecían en sistema. Comentó que las conversaciones que tuvo con él evidenciaban su esfuerzo por mantenerse firme pese al miedo.
También aseguró que Domingo logró mantenerse a salvo gracias al apoyo de otros reclusos. “Lo protegieron mucho, sobre todo los chilenos, los latinos, los venezolanos”, dijo, explicando que incluso debía ir acompañado hasta para entrar al baño.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades a propósito de las recientes tensiones entre el Gobierno y el nuevo Embajador de Estados Unidos en Chile. “Hay que cuidar las relaciones diplomáticas. Y cuando no se cuida, pasa que se perjudican los chilenos”, aseguró la mujer.