El Movimiento No Más Víctimas, a través de su vocero José Miguel González, condenó el violento asalto ocurrido esta madrugada en Conchalí, donde una madre y su hija fueron víctimas de una encerrona con un destornillador como arma de intimidación. Desde la organización lamentaron que, una vez más, “la delincuencia golpee sin freno mientras el gobierno permanece ausente”.
“Hace solo unas semanas acompañamos al papá de Tamara Moya a la Comisión de Seguridad del Senado. Expuso con dolor, con fuerza, lo que significa perder a una hija por culpa de un Estado que no protege. Y hoy volvemos a ver cómo las familias siguen a merced de los delincuentes, expuestas todos los días al salir de sus casas”, declaró González.
El vocero también alertó que, según relató la víctima, los agresores serían menores de edad. “Probablemente estamos frente a un nuevo caso de responsabilidad penal adolescente, donde los delincuentes saben que las consecuencias son mínimas. Lo más grave es que hace tres semanas las modificaciones a la ley de RPA están en tabla para ser votadas en la Sala de la Cámara de Diputados y no se votan. ¿Eso no es una urgencia? ¿Qué más tiene que pasar para que la seguridad de las familias sea prioridad en este país?”, cuestionó.
“¿Dónde está el gobierno? Enfocado en las primarias, congelando el país hasta después de julio. Todo se detiene: los proyectos, las decisiones, incluso el debate sobre seguridad. Pero la vida no se congela. La gente sigue saliendo a trabajar, sigue caminando con miedo por las calles, sigue siendo víctima”, agregó.
Desde No Más Víctimas hicieron un llamado directo a La Moneda: “Dejen de mirar el calendario político y empiecen a mirar el país real. No es el momento de disputas ideológicas ni de cálculos electorales. Es momento de actuar. Cada día sin decisiones concretas, es un día más donde gana la impunidad”.