El 14 y 15 de febrero, dos recién nacidos prematuros fallecieron en la Unidad de Neonatología de la Clínica Alemana, lo que habría sido causado, según los médicos, por una bacteria en el alimento perenteral.
Sumado a esto, otros tres lactantes permanecen internados en el recinto por esta bacteria, aunque están fuera de riesgo vital, debido a que ya se les curó la infección que les había provocado.
Tras la sospecha de la presencia de la bacteria en el alimento, fabricado para cada paciente en el área de nutrición parental del recetario magistral de la Farmacia Redsana, el recinto médico alertó al Ministerio de Salud, el que ordenó al Instituto de Salud Pública (ISP) tomar muestras.
Además, el 16 de febrero ordenó la “prohibición de fabricación y distribución de los preparados neonatales” y clausuró el laboratorio en espera de los resultados.
De acuerdo a lo señalado por la Clínica Alemana, habrían al menos otros tres recintos afectados de la Región Metropolitana por recibir el mismo alimento, y existe la sospecha de que otro menor esté infectado en otro hospital, pero fuera de riesgo vital.
Este viernes, la Fiscalía Metropolitana Oriente y de la Policía de Investigaciones incautó las fichas médicas de los lactantes fallecidos, mientras que la Brigada de Homicidios de la PDI se dirigió a las oficinas del Laboratorio Redsana para realizar incautaciones de material para la investigación.