Un sismo se percibió durante la tarde del martes en la zona norte de Chile, generando leve movimiento en algunas localidades cercanas.
La actividad sísmica se ha mantenido constante en la región durante los últimos días, lo que ha motivado un monitoreo cercano por parte de las autoridades.
Chile se encuentra ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona altamente sísmica que bordea la cuenca del Pacífico y donde interactúan múltiples placas tectónicas.
Esta configuración provoca frecuentes movimientos telúricos de distinta magnitud, especialmente en el norte y centro del país, donde la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana genera acumulación de tensiones que se liberan en forma de sismos.
Además, la presencia de fallas geológicas activas a lo largo del territorio chileno, como la Falla de Atacama y la Falla de Liquiñe-Ofqui, contribuye a la ocurrencia de temblores frecuentes. La actividad volcánica y los movimientos asociados a la deformación de la corteza terrestre en estas áreas también incrementan la recurrencia de eventos sísmicos.
En esta ocasión, el epicentro del sismo se situó a 25 kilómetros al oeste de Ollagüe, con una profundidad de 138 kilómetros y una magnitud de 2,5 MLv, según reportes del Servicio Sismológico Nacional.
Las autoridades destacan que, pese a la percepción del movimiento, no se registraron daños ni víctimas asociadas al evento.