Un oficio que el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, envió a la Cámara de Diputados sacó a la luz que el Gobierno de Sebastián Piñera se gastó un millón de dólares en expulsar a los extranjeros en lo que va del año.
Específicamente, entre el 1 de enero y el 23 de octubre, el Departamento de Extranjería del Gobierno, en el periodo 2018 gastó esta cantidad de dinero entre los pasajes de cada uno de los extranjeros y los escoltas que deben acompañarlos en el avión.
Desde el Departamento de Extranjería aclararon en su momento que la mayoría de las personas que se retiraron del país, fue gracias a su propia iniciativa. Según las autoridades, ellos llamaron al Gobierno para llevar de vuelta a su país a cientos de extranjeros que no lo pasaban bien en nuestro país.
La Coordinadora Nacional de Inmigrantes en Chile ha sido enfática en señalar que la actitud del Ejecutivo con los extranjeros es racista y además acusa de persecución.