La investigadora del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado (CESCRO) de la USS, Pía Greene, abordó en entrevista con ‘La Mañana de Agricultura’ el caso que ha estremecido a la opinión pública: la polémica fuga del sicario Alberto Carlos Mejía Hernández, liberado por orden judicial a pesar de tener antecedentes internacionales por homicidios.
En la conversación, la experta criticó fuertemente la falta de claridad institucional tras la liberación, cuestionando las versiones oficiales que apuntan solo a negligencias administrativas.
“Puede haber sido corrupción o extorsión”
Greene fue enfática en señalar que aún es muy pronto para descartar cualquier hipótesis. “No me atrevería a aventurar todavía una hipótesis definitiva mientras la Fiscalía no esclarezca los hechos. Puede haber sido una negligencia, un error, puede haber tenido dolo, puede haber sido corrupción, pero mucho más importante, es que puede haber sido extorsión”, sostuvo.
Aunque el Ministro de Justicia afirmó que no hay indicios de corrupción, Greene expresó sus dudas y dejó claro que ninguna de estas opciones debe ser minimizada.
“Decir que por ser negligencia es menos grave que si fuera corrupción, para mí cualquiera de estas situaciones es grave”, afirmó.
“Esto sí pone en jaque la seguridad del país”
La investigadora no coincidió con la visión oficial sobre la magnitud del impacto del caso. “A diferencia de la subsecretaria, creo que esto sí pone en jaque la seguridad. No sé si la seguridad nacional, pero sí la del país”, declaró.
Además, subrayó que este hecho es solo uno más dentro de una serie de falencias institucionales que vienen acumulándose. “Lo que queda más de manifiesto es la debilidad de nuestro sistema de manera general: el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Seguridad, el Poder Judicial y Gendarmería”, puntualizó.
Greene también vinculó directamente este tipo de errores con el fenómeno del crimen organizado en Chile, el cual, según ella, ya está penetrando instituciones clave. “Tiene una influencia en nuestra institucionalidad, que es muy débil”, advirtió.
Para la especialista, el problema es sistémico y urgente. “La cadena completa está al debe”, dijo. Desde la entrada irregular de migrantes con identidades falsas, hasta su permanencia en el sistema carcelario, Greene aseguró que los mecanismos de control han fallado. “Ingresan a las cárceles y, como tú dices, más encima siguen delinquiendo al interior”, señaló.
Frente a este panorama, llamó a dejar de lado la pelea entre instituciones y actuar de inmediato: “No sigamos así, avancemos con medidas rápidas y ahora”.