Este viernes se promulgó la nueva Ley de Trabajo que contempla la modificación de la norma sobre accidentes laborales y enfermedades profesionales.
La Presidenta Michelle Bachelet destacó la expedita tramitación en ambas cámaras del Congreso, e indicó que la ley “ha diferenciado hasta ahora entre empleados y obreros, lo que dio origen a una discriminación en torno al acceso a prestaciones de salud”.
La mandataria continuó explicando que bajo la legislación actual, “si el afectado es empleado puede acceder a toda una red de prestadores del sistema tanto público como privado, sin embargo si es obrero no puede acceder a la asistencia pública ni privada, disminuyendo la atención para ellos y ellas”.
Bachelet comenzó su discurso indicando que “esta ley busca remediar las injusticias”, señalando que “se actualiza el concepto de trabajador de la ley 16.744, terminando la referencia de empleado u obrero, reemplazándola por la mención a ‘toda persona que preste servicios por cuenta propia como dependiente de alguna entidad empleadora”.
La nueva ley beneficiará a cerca de 50 mil trabajadores, incluyendo “trabajadoras de casas particulares, manipuladoras de alimentos y temporeras”, comentó la mandataria.
“El efecto directo de la ley es que en materia de derechos laborales y previsionales, extingue una discriminación intolerable en un país más equitativo, permitiendo que los trabajadores afiliados al Instituto de Seguridad Laboral puedan acceder a una atención de salud especializada en la red pública y privada”, explicó.
Finalizó indicando que “con esta ley damos un nuevo paso en la dirección de modernizar nuestro sistema de seguridad del trabajo, incorporando un principio de equidad e inclusión”.