El Presidente Gabriel Boric encabezará desde este viernes una gira por Asia que incluirá visitas a Japón y China, en un momento particularmente delicado en el escenario internacional y bilateral. Durante su recorrido, el Mandatario participará en la Expo Osaka, se reunirá con el primer ministro japonés Fumio Kishida y sostendrá un encuentro bilateral clave con el presidente chino Xi Jinping.
El viaje ocurre en medio de una creciente tensión global entre Estados Unidos y China, marcada por la guerra comercial iniciada bajo el mandato de Donald Trump, y que ha generado impactos en múltiples países, incluido Chile. El Gobierno chileno ha optado por una postura de neutralidad en esta disputa, buscando equilibrar las relaciones con su principal socio comercial China y con su tradicional aliado estratégico, Estados Unidos.
Telescopio, litio y ataque a central reavivan tensiones
En el plano bilateral, la relación con China ha enfrentado varios episodios recientes que añaden complejidad a la visita presidencial. Uno de ellos fue la revisión del proyecto astronómico TOM (Transient Objects Monitoring Project), impulsado por capitales chinos y previsto en Cerro Ventarrones, en la Región de Antofagasta. La iniciativa, firmada en enero de 2023, fue cuestionada este año tras manifestaciones de preocupación desde el gobierno estadounidense por las capacidades del telescopio.
El hecho motivó una dura reacción de la embajada china en Santiago, que acusó injerencias de EE.UU. en la cooperación científica entre Chile y China. La vocera de Gobierno, Aisén Etcheverry, respondió apelando a la institucionalidad y señaló que se están evaluando los aspectos técnicos del proyecto.
A esto se sumó el ataque incendiario a la central hidroeléctrica Rucalhue en la región del Biobío, propiedad de una filial del conglomerado chino CWE, lo que motivó al embajador Niu Qingbao a exigir sanciones a los responsables y garantías para las inversiones chinas en el país. Desde el mundo empresarial advirtieron que este tipo de hechos pueden afectar la confianza de los inversionistas extranjeros.
Más recientemente, la prensa local informó que las empresas chinas BYD y Tsingshan habrían desistido de proyectos relacionados al litio en el norte del país, citando razones como la baja en el precio del mineral y trabas burocráticas. Sin embargo, la embajada china desmintió esa versión, asegurando que ambas compañías siguen interesadas en continuar el diálogo con las autoridades chilenas.
Una visita de alta sensibilidad política
Expertos coinciden en que la visita de Boric se da en un momento de alto valor estratégico para Chile. El exembajador en China, Fernando Schmidt, llamó a “extremar los cuidados” en los gestos y declaraciones que se realicen en Beijing, en especial por la mirada atenta de Washington, que sigue con recelo la expansión de la influencia china en América Latina.
El canciller Alberto Van Klaveren, quien acompaña la gira, reconoció que hay temas sensibles en la agenda con China, aunque subrayó que la relación es estable y no está centrada en la disputa arancelaria con Estados Unidos.
La gira de Boric, que concluirá el próximo jueves, se perfila así como una prueba clave de equilibrio diplomático en un escenario internacional cada vez más polarizado.