El Presidente José Antonio Kast rompió el silencio frente a la polémica por un almuerzo en La Moneda con excompañeros de universidad, instancia que rápidamente escaló a nivel político y mediático, provocando críticas desde la oposición y encendiendo alertas en la Contraloría General de la República, que decidió intervenir ante los cuestionamientos.
Reconoce el error
Durante un seminario organizado por el Consejo para la Transparencia, el Mandatario abordó directamente la controversia y lo hizo sin rodeos, reconociendo su responsabilidad en el episodio y dejando en claro que, a su juicio, se trató de una falta derivada del desconocimiento de las normas.
“Uno puede cometer errores por desconocimiento. Está claro que cometí un error por desconocimiento”, expresó Kast, en una declaración que no tardó en generar reacciones en el mundo político, considerando que el caso ya estaba instalado en la agenda pública.
Promesa tras la polémica
En esa misma línea, el Presidente no solo admitió el error, sino que además buscó marcar un antes y un después respecto a este tipo de situaciones, asegurando que no volverán a repetirse bajo su administración y estableciendo un límite claro sobre el uso de espacios oficiales.
“No se volverá a repetir, nadie se puede sentir ahora invitado a almorzar, salvo que sea un acto oficial”, afirmó, agregando que este tipo de episodios permite aprender y corregir prácticas dentro del Gobierno.
“Uno puede enmendar y para eso es la corrección, para eso uno acoge también y agradece las fiscalizaciones”, añadió, valorando el rol de los organismos encargados de supervisar el actuar de las autoridades.
Llamado a mayor control interno
Finalmente, Kast reforzó la importancia de mantener altos estándares de probidad en la gestión pública, señalando que las fiscalizaciones deben entenderse como una herramienta para mejorar el funcionamiento interno del Estado y no como un castigo.
“Uno siempre actúa de la base de que una fiscalización es para mejorar algo que no estaba funcionando bien, y todos debemos cumplir el mismo estándar”, sostuvo, enfatizando además que ya se tomaron medidas concretas al interior del Ejecutivo.
“Le hemos pedido incluso a todos los auditores internos que se activen aún más”, complementó, dejando en evidencia que el episodio no solo generó repercusiones externas, sino también ajustes dentro del propio Gobierno.