El Puerto de Antofagasta dio el puntapié inicial a un proyecto clave para el desarrollo regional: la ampliación del Molo de Abrigo para frenar el impacto de las marejadas.
La ceremonia de la primera piedra marcó el comienzo de la ampliación de esta obra estratégica que busca mitigar el impacto del cambio climático.
Esta iniciativa mejorará la conectividad, impulsará el empleo local y potenciará la economía de la macrozona norte.
El fin a los cierres de puerto por marejadas
El cambio climático provoca actualmente entre 60 y 79 días de inactividad anual en el puerto debido a las marejadas, lo que genera pérdidas millonarias y afecta directamente la cadena de suministro que abastece a la ciudadanía.
Es por eso que cobra relevancia la ampliación del Molo de Abrigo, ya que la extensión de la estructura reducirá drásticamente la vulnerabilidad climática. Esto asegurará la continuidad de las operaciones portuarias durante todo el año.
Beneficios clave para la comunidad y la región
- Más empleo y desarrollo: La construcción dinamizará la economía local y fortalecerá el transporte de insumos básicos.
- Menos días de cierre: El comercio local y regional sufrirá menos interrupciones por razones climáticas.
- Preparación para el futuro: La nueva infraestructura permitirá el arribo de naves de gran tamaño tipo New Panamax.
Detalles técnicos y plazos de la obra
El proyecto contempla una inversión total que supera los $45.874 millones. Este financiamiento se realiza mediante un modelo compartido entre la Empresa Portuaria Antofagasta y el Gobierno Regional (Gore).
La iniciativa intervendrá el diseño actual extendiendo el molo en 65 metros con una nueva alineación. Además, los trabajos incluyen un muro de hormigón y la reubicación del tradicional faro en el nuevo extremo del dique.