Chile ha descendido tres puestos en el Índice de Percepción de la Corrupción, un resultado que genera preocupación entre los expertos. Según Roberto Munita, Consejero del Consejo para la Transparencia (CPLT), aunque el país sigue liderando en la región, no se debe bajar la guardia.
“Esta caída hay que leerla con preocupación, pero también con altura de miras“, señaló en una entrevista con La Mañana de Agricultura.
El índice, elaborado por Transparencia Internacional, mide la percepción de la corrupción a partir de la opinión de actores clave como académicos y especialistas en la materia.
En el caso de Chile, la baja en el ranking se debe a factores como la competitividad económica, seguridad para invertir y riesgo país. “Esto es preocupante porque tiene que ver no solamente con casos recientes como el caso Convenios o el caso Audio, sino también con otros elementos propios del mal momento económico que está viviendo Chile“.
“Nuestra ley de transparencia ya tiene 15 años”
El consejero destacó que la corrupción ya no se limita solo al poder ejecutivo o legislativo, sino que ha permeado al poder judicial, las policías y otras instituciones. “Es una gran pregunta si antes había la misma cantidad o cantidad similar de casos de corrupción y no lo sabíamos, o si esto ha empeorado“, aseguró.
Si bien Chile sigue siendo un referente en la región en materia de transparencia, la falta de actualización en su legislación podría poner en riesgo ese liderazgo. “Nuestra ley de transparencia ya tiene 15 años y no ha tenido mayores modernizaciones. Hay un proyecto de ley 2.0 que está entrampado en el Congreso desde el gobierno anterior“, advirtió Munita.
El problema, según el experto, radica en que Chile sigue siendo un país reactivo en estos temas. “Lamentablemente, somos un país netamente reactivo, y es fácil entender, porque hay temas que se comen en la agenda pública“, afirmó.
Para mejorar la situación, Munita destacó la importancia de fortalecer las instituciones de transparencia, fomentar la participación ciudadana y garantizar que los medios de comunicación sigan cumpliendo su rol fiscalizador. “Mientras más transparencia haya, es más difícil que haya corrupción“, concluyó.