El robo de cables eléctricos se consolidó en 2024 como una de las principales amenazas para la continuidad del suministro eléctrico para los hogares chilenos. De acuerdo con datos de Empresas Eléctricas AG., durante el año pasado se registraron casi 1.200 casos de robo de conductores eléctricos a nivel nacional, los que provocaron interrupciones de suministro a más de 541 mil clientes en todo el país.
“Estamos frente a un fenómeno criminal de alto impacto que afecta hogares, postas rurales, escuelas, sistemas de agua potable y otros servicios críticos, vulnerando el acceso de las personas a un servicio esencial, y que además pone en riesgo la vida de trabajadores, vecinos y de quienes cometen estos delitos”, dijo Juan Meriches, director ejecutivo de Empresas Eléctricas AG.
De acuerdo a las estadísticas del gremio, en los últimos cuatro años han ocurrido más de 5.800 casos de robos de cable.
En ese sentido, Meriches instó: “Proteger la continuidad y seguridad del suministro eléctrico para los hogares es una tarea compartida. Requiere de coordinación pública-privada, compromiso sostenido y decisiones firmes que desincentiven este tipo de delitos que atentan contra el bienestar colectivo”.