Esta semana el Congreso Nacional aprobó casi la totalidad de las medidas del Proyecto de Reconstrucción Nacional, con el que el Gobierno busca reactivar la economía y el crecimiento de Chile.
Parte de las medidas visadas en el Parlamento fue el “Crédito por remuneraciones pagadas a trabajadores de empresas que prestan servicios del conocimiento en la economía digital”, más conocido como crédito tributario al empleo, un beneficio que operará como un crédito contra el Impuesto de Primera Categoría para empresas que exporten servicios digitales, permitiendo imputar el 15% de las remuneraciones asociadas a esta actividad, porcentaje que sube en cinco puntos adicionales para empresas con casa matriz o sucursales fuera de la Región Metropolitana.
Esto se da en un contexto donde las exportaciones de servicios digitales (software, asesorías en tecnologías de la información, servicios cloud, análisis de datos, diseño de aplicaciones, entre otros) vienen en crecimiento sostenido y mostrando un gran potencial de expansión.
Entre 2016 y 2025, los servicios prestados digitalmente al exterior se más que triplicaron, al pasar de cerca de US$ 331 millones a US$ 1.106 millones, con una tasa de expansión promedio anual de 14,4%, según datos del Servicio Nacional de Aduanas. En 2025, 350 empresas exportaron este tipo de servicios, liderados por el hosting de sitios web y correo electrónico, con US$ 348 millones, el apoyo técnico en computación e informática vía remota, con US$ 208 millones, y la asesoría en tecnologías de la información, con US$ 128 millones.
“El crecimiento de las exportaciones de servicios confirma que Chile tiene todo para transformarse en un hub regional de la economía del conocimiento. Nuestro principal activo ya no está solo en nuestros recursos naturales, sino también en el talento de las personas. Por eso, el crédito al empleo representa una apuesta estratégica para fortalecer un sector con enorme potencial de crecimiento, innovación y generación de empleos de calidad”, comenta la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez.
La autoridad SUBREI añade que los sectores como el desarrollo de software, las asesorías en tecnologías de la información o las fintech muestran que Chile también tiene importantes capacidades exportadoras en este tipo de industrias: “Lo que buscamos con esta iniciativa es seguir impulsando sectores que tienen el potencial de transformarse en industrias cada vez más estratégicas para el país, siendo un pilar fundamental para la estrategia de diversificación de nuestra canasta exportadora. Esto, ya que tenemos no solo el desafío de exportar más, sino que de hacerlo de manera más sofisticada, con más valor agregado, fortaleciendo el desarrollo de servicios y generando capacidades en capital humano, tecnología e innovación. Este es un paso importante hacia una transformación productiva de nuestra economía”.
El crecimiento de las exportaciones de servicios digitales ha llevado a que, actualmente, este sector represente el 35% del total de la oferta exportadora de servicios del país. Cerca del 90% de esta oferta está concentrada en empresas ubicadas en la Región Metropolitana, pero se espera también una mayor diversificación en este sentido gracias al crédito tributario al empleo.