El Gobierno alcanzó un acuerdo con Autopista Central, una de las vías concesionadas de mayor tráfico de la Región Metropolitana, para reducir entre un 10% y un 25% las tarifas asociadas al sistema TAG. La rebaja beneficiará a los usuarios que tengan sus boletas al día y se implementará a cambio de una extensión de la concesión por 20 meses.
Ahora, ¿podría esta disminución de los peajes aumentar la congestión vehicular en Santiago? Rafael Delpiano, doctor en Transportes, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes) e integrante de CATLEC, menciona que, “tiene un potencial efecto de demanda atraída: personas que usan otras alternativas, como la caletera, puede trasladarse hacia la autopista”.
El especialista comenta también podría producirse un desplazamiento de la congestión entre vías o franjas horarias. Sin embargo, estima que el efecto sería acotado: “No hay motivos para pensar que vaya a ser una cosa descontrolada o de gran magnitud”.
Respecto del plazo adicional otorgado a la concesionaria, Delpiano considera que se trata de una extensión relativamente breve. “Cuando se acaben estas concesiones, es de esperar que vengan ya definitivamente en otros precios, donde la inversión que se espera de la concesionaria es para la mantención y no para la construcción de obras nuevas”, señala.
Regiones: ¿podrían otras autopistas rebajar sus peajes?
El acuerdo también abre la discusión sobre la posibilidad de que otras concesionarias negocien reducciones de precios a cambio de extender sus contratos. El académico explica que no todas las autopistas concesionadas tienen las mismas condiciones económicas ni las mismas alternativas para los conductores: mientras algunas cuentan con vías alternativas, otras pueden operar en condiciones cercanas a un monopolio natural.
Por ello, plantea que las negociaciones deben considerar las particularidades de cada contrato y avanzar hacia una mayor transparencia. “En la medida en que esas condiciones de negociación se transparenten y los resultados de las concesionarias sean más o menos conocidos, debería llegarse a cosas bastante equilibradas, o por lo menos verificablemente equilibradas”, concluye.