En conversación con el programa La Mañana de Agricultura, el alcalde de Peñaflor, Rodrigo Cornejo (UDI), se refirió a la reciente demolición de un mausoleo narco en su comuna y profundizó en la necesidad de enfrentar el avance del narcotráfico mediante la recuperación del espacio público y el fortalecimiento del trabajo conjunto con las policías.
“La verdad es que tengo una mirada bien general de lo que ocurrió ayer y de lo que ocurre normalmente en Chile”, comentó el jefe comunal, subrayando que este tipo de estructuras se insertan en una realidad más compleja. “No necesariamente son mausoleos narcos, son animitas (…) que corresponden a un escenario adverso, conflictivo, donde el narcotráfico entra en una población histórica y destruye la vida social”, señaló.
Disputar el espacio comunitario al narcotráfico
El edil explicó que, en el caso particular del sector donde estaba emplazado el mausoleo, “hay una plaza destruida, una plaza donde se pone una luz y en la noche la están apagando estas mismas personas; destruyen la posibilidad de hacer deportes, de hacer una vida tranquila”.
Con apenas seis meses en el cargo, Cornejo recalcó que un municipio como el suyo, con recursos limitados, igual tiene el deber de actuar: “Con lo poco que tengamos, tenemos que ir a disputarle el espacio a quien sea que esté destruyendo la vida comunitaria”.
En esa línea, el alcalde de Peñaflor destacó el trabajo conjunto con Carabineros, la PDI y delegaciones provinciales, y mencionó que el municipio está invirtiendo en prevención situacional y tecnología: “Pasar de 18 cámaras hoy a 120 cámaras, eso es lo que ponemos a disposición de la persecución del delito”.
Además, detalló que han implementado herramientas como inteligencia artificial, lectores de patentes y globos aerostáticos, elementos que—dijo—son fundamentales para generar pruebas judiciales: “Tecnología que hoy día requiere fiscalía, para poder ser utilizada como medio de prueba”.
Narcotráfico en zonas rurales y falta de personal
Cornejo advirtió que el narcotráfico se ha trasladado a comunas rurales. “Durante mucho tiempo lo que era difícil para el delincuente en comunas como Maipú o San Bernardo se ha trasladado a comunas como la nuestra”, explicó, indicando que bandas que operan en Santiago viven actualmente en Peñaflor.
Consultado por el Plan Calle Sin Violencia, señaló que actualmente “corresponde a barrios en riesgo y no sólo comunas”, pero insistió: “Necesitamos con urgencia política pública que permita complementar y fortalecer el trabajo de las policías y municipios”.
Finalmente, planteó la necesidad de apoyo militar en la lucha contra el crimen: “En algún momento tenemos que tomar la decisión de tener militares que puedan complementar la fuerza de Carabineros y la PDI, porque no dan abasto en comunas como las nuestras”. Recordó que Peñaflor cuenta con sólo 30 funcionarios de la PDI para una población de 120 mil habitantes.
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