El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren, le bajó el perfil al intento fallido del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de comunicarse directamente con el Presidente Gabriel Boric el pasado viernes. El canciller confirmó que fue él quien sostuvo la conversación con la autoridad estadounidense y aseguró que se trató de un diálogo en buenos términos.
Según consignó La Tercera, la llamada de Rubio habría tenido como objetivo expresar la preocupación del gobierno norteamericano por eventuales decisiones del Ejecutivo chileno respecto a las relaciones diplomáticas con Israel, además de tratar asuntos arancelarios.
“Una conversación amistosa y cordial”
Tras participar en la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Van Klaveren confirmó el contacto telefónico. “Obviamente no me puedo referir a los términos de la conversación porque eso es parte de la reserva diplomática, pero les puedo asegurar que fue una conversación muy amistosa, una conversación cordial, una conversación muy similar a conversaciones que yo he tenido con otros cancilleres de países amigos”, expresó.
El ministro también abordó el hecho de que Rubio hubiese intentado hablar directamente con el Presidente Boric: “Es la práctica”. Y añadió: “Estados Unidos obviamente es un país muy importante en el mundo y muchas veces el secretario de Estado de Estados Unidos, no solamente Marco Rubio, también su predecesor, Antony Blinken, hablan con jefes de gobierno, con primeros ministros o presidentes de otros países”.
Y agregó que no se trató de una omisión o desaire por parte del mandatario chileno, sino de un asunto práctico: “Eso no significa en absoluto una actitud específica respecto de Chile, es una práctica normal”, dijo. Luego explicó: “El presidente el día viernes estaba preparando su cuenta pública y obviamente eso concentraba toda su atención”.
Van Klaveren: “Hay que desdramatizar”
El canciller insistió en que se trata de un hecho común dentro del ámbito diplomático. “Es absolutamente normal, hay que desdramatizar y hay que entender cómo funcionan las relaciones internacionales”, remarcó.