La violenta muerte de una niña de 13 años y su padrastro en Maipú, en manos de bandas del crimen organizado, motivó a las diputadas de Renovación Nacional Carla Morales y Marcia Raphael a enviar una carta al presidente Gabriel Boric, solicitando una intervención urgente ante el alarmante aumento de menores asesinados en Chile. “Cada vida inocente que se pierde no solo es una tragedia personal, sino también un recordatorio contundente de la crisis de la infancia y adolescencia en Chile”, afirmaron en la misiva dirigida al Mandatario.
En el texto, las parlamentarias recordaron las palabras del presidente Boric en su última cuenta pública, haciendo un llamado a convertir la esperanza en acciones concretas y urgentes para proteger a los niños del país. “Se hace cada vez más difícil soñar y jugar en un país donde la vida de los más vulnerables está constantemente amenazada”, subrayaron las legisladoras, enfatizando la necesidad de medidas inmediatas que frenen la creciente violencia que afecta a la niñez.
Alarma por cifras y llamado a actuar con urgencia
Las diputadas destacaron en su carta el mensaje del arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, quien reflexionó sobre la violencia que rodea a los niños tras el nacimiento de la hija del presidente, preguntándose: “¿Qué país le estamos dejando a Violeta?”. A esto se suman cifras preocupantes: entre 2018 y 2024, se registraron 359 homicidios de niños y adolescentes en Chile, con 129 víctimas menores de 15 años. La proyección para este año indica que los homicidios de menores podrían duplicar los casos de 2018, pasando de 37 a 76 asesinatos en 2024.
Ante este escenario, Morales y Raphael hicieron un llamado directo al presidente Boric para actuar “con firmeza y determinación”, adoptando medidas que aborden las raíces de la violencia y protejan el futuro de la infancia chilena. “No podemos permitir que el ciclo de la violencia continúe robando las infancias que son lo más preciado que tenemos”, advirtieron, concluyendo con un mensaje claro al mandatario: “Esperamos que su gobierno pueda asumir este desafío con la gravedad y urgencia que amerita. La infancia chilena lo necesita”.