La industria de la construcción en Chile sigue sin recuperarse, a pesar de los primeros indicios de mejoría económica en el país. Según la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), la inversión en este rubro se contrajo un 1% en 2023 y se proyecta una caída adicional del 0,4% para el cierre de 2024.
Esta es tendencia negativa ha llevado a la quiebra a 1.122 empresas constructoras en los últimos nueve años, según datos de la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento. Solo en 2023, 137 constructoras solicitaron su liquidación, evidenciando un enfriamiento en la venta de inmuebles.
Bajo ese contexto, el diputado e integrante de la Comisión de Vivienda, Jorge Durán, expresó su preocupación ante este panorama, señalando que “evidentemente, el gobierno va a llegar al final de su mandato no cumpliendo con la cifra de viviendas que prometieron, en el plan de vivienda habitacional de emergencia, el cual buscaba superar el déficit habitacional en el país”.
Asimismo, Durán también destacó que “el sector de la construcción se ha visto sumamente perjudicado debido a la excesiva permisología que requiere para llevar adelante un proyecto. Por lo tanto, eso ha empujado a una mayor restricción en este sector. También las condiciones económicas adversas”.
Lo anterior, se rige debido al exceso de burocracia que denuncian las constructoras y los fondos de inversión, algo que desincentiva el ingreso de capital.
Finalmente, el parlamentario subrayó la importancia de la cooperación entre lo público y lo privado para enfrentar la crisis del sector y avanzar en soluciones habitacionales.
Además, señaló que “el alza en las tasas de interés ha hecho que cada vez menos personas puedan optar al financiamiento para comprar su vivienda propia, lo que también afecta la demanda de nuevos proyectos”.