En una extensa entrevista en “La Mañana de Agricultura”, el ex canciller Ignacio Walker se refirió al histórico anuncio de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU.
El analista político valoró la postulación pero criticó con dureza la reacción de los partidos de la coalición del presidente electo, José Antonio Kast, calificando sus declaraciones de “paso falso” y “muy lamentables”.
Walker destacó que esta es “la primera vez en 70 años” que Chile tiene una posibilidad seria de liderar el organismo multilateral.
Subrayó la importancia de que el país aspire a influir en la primera línea de la política internacional, especialmente en un momento que, por rotación regional y género, favorecería a una mujer latinoamericana. “Esto está lleno de posibilidades”, afirmó el ex ministro de Ricardo Lagos.
El apoyo regional y la “candidatura de América Latina”
El analista resaltó como un factor clave el respaldo público de México y Brasil, las dos grandes potencias subregionales. “Esta conferencia de prensa fue bastante inédita”, señaló, explicando que con el apoyo de Claudia Sheinbaum y el presidente Lula, la postulación de Bachelet adquirió una entidad mayor. “Hoy día, tras este anuncio, esto se parece más a la candidatura de América Latina de lo que era hace dos días”, sostuvo, contrastándola con otras postulaciones de la región.
Respecto a la trayectoria de la expresidenta, Walker reconoció su experiencia como Alta Comisionada para los DDHH de la ONU como una fortaleza significativa. Sin embargo, puso el foco en el debate interno chileno, que considera un obstáculo para la viabilidad de la candidatura.
La crítica al “paso falso” de Republicanos y la UDI
El núcleo de sus críticas se dirigió a las declaraciones del Partido Republicano y la UDI, que se han manifestado en contra de que el próximo gobierno apoye a Bachelet. Walker fue enfático al señalar que la política exterior la conduce el Presidente de la República como Jefe de Estado, no como jefe de gobierno o líder de una coalición.
“Me parece precipitada la decisión del presidente del partido republicano… en el sentido de decir ‘esta candidatura nace muerta’. Esa es una mala señal, una mala política”, afirmó. Acusó a estos partidos de “poner en un pie forzado” y “trabar la pelota” al presidente electo José Antonio Kast incluso antes de que asuma el mando el 11 de marzo. “Eso no se hace”, sentenció.
Un llamado a la unidad y la grandeza
Walker hizo un llamado al presidente electo a evaluar la candidatura con altura de miras, más allá de las afinidades políticas. La única pregunta que Kast debería hacerse, según el ex canciller, es si esta candidatura “sirve a los principios, objetivos e intereses permanentes de la política exterior chilena, sí o no”.
Para ejemplificar la actitud que se necesita, Walker recordó un gesto de la transición a la democracia: “¿Qué hizo Jaime Guzmán? ¿Qué hizo la UDI? Apoyó a Gabriel Valdés como presidente del Senado. Ese fue un gran gesto”. Instó a actuar en grande en momentos cruciales para el país, insinuando que apoyar la candidatura podría ser una “señal de unidad” valiosa en un escenario de gobierno sin mayoría parlamentaria.
Respecto a los desafíos externos, Walker mencionó como principal obstáculo el eventual poder de veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, especialmente con Donald Trump en la presidencia. No obstante, reiteró que la oportunidad es única y que Chile debe jugar en las “ligas mayores” de la política internacional, definiendo una política exterior pragmática al servicio de una estrategia de desarrollo nacional.