El empresario pidió cambiar “la palabra oposición por unidad”.
Leonardo Farkas llegó hasta el colegio Sagrados Corazones de Manquehue en la comuna de Vitacura, para cumplir su deber cívico.
Esta vez el empresario apareció de manera más casual, ya que durante la primera vuelta, su presencia causó polémica debido a su limusina.
“Cambiemos la palabra oposición por unida. No hay que pelear, debemos evitar las divisiones. Y el que salga elegido, la gente tiene que aceptarlo”, fueron las declaraciones de Farkas una vez en el local.
El filántropo aseguró que el vota porque es un “chileno de corazón”, agregando que “me gusta ayudar a las personas a mi manera, ayudo al que quiero y me estoy preocupando. No quiero ser presidente, quiero ser rey, porque él tiene todo el poder, como en las películas”.
Farkas fue consultado por los medios sobre sus preferencias políticas, pero no respondió para no generar conflictos ni polémicas.