El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, se refirió a la controversia por el acuerdo del Ministerio de Hacienda con los empleados fiscales que busca restringir los despidos en el sector público, iniciativa que desde la oposición ha sido calificada como un eventual “amarre” de funcionarios de cara al cambio de gobierno.
Ante esto, Ramírez cuestionó la legitimidad del mecanismo en entrevista con Mesa Central de Canal 13. En la instancia afirmó que “hablar de ‘amarre’ es ser demasiado condescendiente, esto es la corrupción institucionalizada”.
Sobre la misma línea, el actual diputado manifestó que “por una vía mañosa se está quitando la posibilidad al siguiente gobierno de poner en ciertos cargos que son importantes, a personas que compartan las ideas que tiene el nuevo presidente, la urgencia, la mirada de futuro”.
Críticas constitucionales y advertencias a Contraloría
El timonel gremialista aseguró que el alcance del acuerdo sería masivo. “Estamos hablando de 350 mil cargos que quedarían amarrados”, aseguró, y planteó la pregunta por el trasfondo político de la medida.
Asimismo, explicó las implicancias que traería esta decisión. “Entonces cuál es la razón de hacer eso, simplemente que la gente que yo nombre, que estuvo en mi gobierno y que uno podría asumir que tiene una sensibilidad más cercana a la de (Gabriel) Boric que de José Antonio Kast, se queden en el gobierno”, agregó.
Ramírez también apuntó a objeciones de carácter constitucional. “La Contraloría ha dicho que no debe ser así”, remarcó, y afirmó que “además es un proyecto inconstitucional”. Según su argumento, existiría un vicio de tramitación: “El TC ha dicho 100 veces que las leyes no pueden transformarse en leyes misceláneas, que no puedes tener un artículo en una ley que no diga relación con el objeto de la ley”.
En esa línea, el líder de la UDI sostuvo que el problema radica en el vehículo legislativo utilizado. “Esta ley es de reajuste al sector público, y te meten de contrabando un artículo que no tiene nada que ver”, concluyó.