En La Mañana de Agricultura, el senador Rojo Edwards abordó la polémica por el proyecto de ley sobre conmutación de penas por razones humanitarias.
La conversación se dio con la conductora y periodista Cristina González, quien puso sobre la mesa las críticas del Gobierno al avance de la iniciativa.
La propuesta aprobada en el Senado abrió un fuerte debate político por su eventual alcance y por los tipos de internos que podrían verse beneficiados.
Qué busca el proyecto de conmutación de penas
Durante la entrevista, Edwards defendió el sentido de la iniciativa y aseguró que no apunta a una liberación masiva de reos. “Lo que nosotros buscamos es las personas que ya tienen más de cierta edad, más de 80 años o tienen una enfermedad terminal que ya no saben dónde están”.
Luego, reforzó que el foco está puesto en cuadros graves y en situaciones extremas dentro del sistema penitenciario. “Ahora, si la enfermedad terminal tiene una persona de 35 años, bueno, la verdad es que a mí no me hace mucha diferencia (…) La verdad es que si tiene enfermedad terminal, yo creo que tiene que salir”.
En ese punto, explicó que el objetivo es que esas personas terminen de cumplir la pena fuera del recinto penitenciario. “Lo que nosotros queremos es que los que tienen enfermedades terminales terminen su condena, no que se les quite la condena”.
Las críticas al Gobierno por advertir liberación de miles de reos
En la conversación, Cristina González mencionó la postura del Ejecutivo y los reparos que se han levantado sobre el proyecto.
La conductora sostuvo que desde el Gobierno se ha advertido que la norma podría beneficiar a un universo mucho mayor de internos.
También planteó que se ha hablado de “12.000 reos” que eventualmente podrían acceder a este beneficio.
Frente a eso, Edwards rechazó de plano esa interpretación y apuntó contra el Ejecutivo por la forma en que ha enfrentado la discusión. “Se ha hecho una especie de lectura laxa de esto, que es lo que le ha permitido el gobierno a inventar esto”.
Después endureció el tono y pidió frenar el enfoque que, a su juicio, ha dominado el debate. “Yo hago un llamado a que se termine con esta ridiculización”.
El senador además cuestionó el rol del Ministerio de Justicia durante la tramitación del proyecto en el Senado. “El ministro no fue nunca a la comisión a ver este proyecto, nunca, ni siquiera una vez”.
A eso sumó otra crítica directa al trabajo del Ejecutivo durante la discusión legislativa. “El ministerio no envió ninguna indicación, ninguna”.
El alcance de los beneficiarios y la discusión por enfermedad crónica
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el alcance real del proyecto y la forma en que se podría interpretar.
Cristina González planteó que la causal de enfermedad crónica podría abrir la puerta a una aplicación demasiado amplia.
Sobre eso, Edwards insistió en que el texto apunta solo a situaciones límite y no a diagnósticos menores. “Tiene que restringirse porque en el contexto en que se lee claramente es para casos extremos”.
Luego, marcó distancia con cualquier interpretación que permita extender el beneficio a casos que no sean graves. “Nadie tiene un interés que alguien que porque tenga asma salga”.
El senador incluso abrió la puerta a modificar la redacción de esa parte del proyecto. “Yo lo ofrezco a la izquierda ahora, en este minuto, que saquemos la causal A si ellos aprueban las otras tres”.
De esa forma, la entrevista se concentró en tres ejes: el contenido del proyecto, las críticas del Gobierno y el universo real de posibles beneficiarios.