En un nuevo capítulo de Chile Sustentable, Catalina Droguett sostuvo una profunda conversación con Carolina Moya sobre la proliferación de campañas engañosas en torno a la sostenibilidad, el género y la inclusión, conocidas colectivamente como washing. La emisión tuvo lugar en el contexto del “Mes del Reciclaje” y permitió reflexionar también sobre la implementación de la Ley REP y el papel de las empresas en una economía verdaderamente circular.
El reciclaje: ¿último recurso o solución?
Carolina Moya advirtió que el reciclaje no es la solución ideal, sino una acción mínima cuando todas las demás fallan. Criticó la cultura del “reciclaje como salvación” e hizo un llamado a priorizar acciones de reducción, reutilización y rediseño. Explicó que, pese a la implementación de la Ley REP, muchas comunas aún no están adheridas a los sistemas de gestión, lo que impide avanzar con eficacia en la recolección selectiva. Como ejemplo de buenas prácticas, destacó la red de puntos limpios creada por Sodimac junto a Triciclos, ahora en alianza con Resimple.
Greenwashing y sus derivados
El foco central del programa fue desmenuzar las prácticas de “lavado de imagen” utilizadas por muchas empresas para aparentar un compromiso ético:
-
Greenwashing: Se refiere a la exageración o falsedad de atributos ecológicos. Un ejemplo: resaltar que un envase es reciclable, cuando la ley ya lo exige.
-
Genderwashing: Campañas de “empoderamiento femenino” sin políticas reales de equidad interna. También se abordaron estereotipos modernos, como el de “autocuidado a través del consumo”.
-
Wokewashing y Socialwashing: Apropiación de causas sociales o de diversidad (por ejemplo, el Mes del Orgullo) sin un compromiso estructural y continuo.
Moya denunció que estas prácticas se perpetúan con la ayuda de agencias de publicidad mal capacitadas y del uso irresponsable de influencers. Destacó casos como el de Fran Amenábar, quien verifica los proyectos que promociona mediante asesoría técnica, como ejemplo de influencia ética y profesional.
Inclusión superficial y el negocio de la diversidad
El programa también discutió cómo ciertas causas, como la diversidad sexual, el feminismo o el bienestar, son instrumentalizadas mientras se ignoran otras dimensiones igual de importantes: el edadismo, la discapacidad, el autismo, o la salud mental. Se criticó la exclusión sistemática de estos grupos en nombre de una inclusión “pop” y rentable.
Cómo detectar un “washing”
Para ayudar a los consumidores, Carolina Moya entregó dos criterios clave para evaluar si una campaña es auténtica:
-
Pertinencia del mensaje: Preguntarse si lo que se comunica realmente tiene impacto (ej. ¿por qué destacar que un producto es reciclable si eso es obligatorio por ley?).
-
Obligatoriedad legal: No se debe “celebrar” lo que la empresa está obligada a hacer.
Casos y soluciones
El programa cerró destacando buenas prácticas como:
-
La mantención preventiva de herramientas implementada por Sodimac, que extiende la vida útil de productos.
-
El uso de residuos operacionales para crear nuevos productos (como compost o revestimientos de cerámica).
-
La app de Resimple, que facilita la ubicación de puntos limpios a nivel nacional.