Las lluvias todavía no dan tregua en la zona central. En conversación con El Agro TV, el meteorólogo Patricio González advirtió que podrían llegar nuevos sistemas frontales durante julio y agosto.
El académico de la Universidad de Talca analizó el escenario junto a la periodista Verónica Díaz y explicó por qué el reciente temporal presentó características poco habituales.
Según detalló, la duración y la intensidad de las precipitaciones marcaron una diferencia importante respecto de otros episodios registrados durante las últimas décadas en el país.
“Hace mucho tiempo que no teníamos un sistema frontal de tal magnitud que haya afectado un tercio de Chile”, comenzó señalando el especialista durante la entrevista en Radio Agricultura.
González afirmó que algunas zonas registraron entre 200 y 300 milímetros de agua, además de nevadas relevantes en sectores cordilleranos donde existía un fuerte déficit.
Meteorólogo advirtió que las lluvias continuarán
El experto sostuvo que el episodio resultó anómalo por su extensión, debido a que normalmente los sistemas frontales permanecían menos días sobre la zona central.
“Yo diría que desde los años 80 nosotros no veíamos un sistema frontal que durara cinco o seis días”, aseguró el meteorólogo al analizar la magnitud del evento.
Además, anticipó la posibilidad de nuevos frentes entre el 20 y el 23 de julio, situación que podría prolongarse durante las semanas siguientes.
“Las lluvias van a continuar la semana del 20, hasta finales de julio quizás, y agosto también se ve bastante complicado”, advirtió Patricio González.
El académico vinculó este escenario con el fortalecimiento de El Niño, fenómeno que actualmente se encontraría entre una fase moderada y fuerte.
“El Niño se va a ir fortaleciendo. En este momento está en una etapa moderada, fuerte; en primavera y en verano puede llegar a ser extraordinario”, explicó.
Los riesgos para la agricultura
Pese al beneficio que representan la lluvia y la nieve para las reservas hídricas, González alertó sobre las posibles consecuencias para los predios agrícolas.
El agua acumulada puede provocar anegamientos, falta de oxígeno en las raíces, daños en canales, destrucción de sistemas de riego y depósitos de barro o piedras.
“Cuando está mucho tiempo el predio con agua, genera una falta de oxígeno hacia las raíces, y eso nos puede dañar la calidad de la fruta”, sostuvo.
Frente a este panorama, recomendó a los agricultores cerrar compuertas, proteger los canales y mantener especial vigilancia sobre las instalaciones de riego ubicadas cerca de los ríos.
También anticipó que podrían registrarse lluvias tardías durante la primavera, seguidas por descensos de temperatura capaces de afectar la floración y las primeras etapas de los frutales.
“Con cero grados que haya en octubre, ya hay afectación a los frutales”, explicó, tomando como ejemplo la Región del Maule, donde ese tipo de temperaturas puede provocar daños. Además, advirtió que las viñas también pueden verse afectadas tras exposiciones, incluso breves, a las bajas temperaturas.
El verano también podría presentar condiciones extremas
El meteorólogo aclaró que El Niño no significa necesariamente lluvias durante el verano, pero sí podría influir en un aumento considerable de las temperaturas máximas.
González proyectó que algunas localidades de la zona central podrían alcanzar entre 38 y 40 grados, escenario que representaría un nuevo desafío para la actividad agrícola.
El especialista explicó que las temperaturas superiores a 35 grados pueden afectar la fotosíntesis y dificultar la correcta acumulación de azúcares y carbohidratos en los frutos.
Antes de cerrar, el académico reiteró su llamado a revisar constantemente los pronósticos y atender las advertencias oficiales durante las próximas semanas.
“Hay que seguir atento al pronóstico del tiempo, seguir atento a las advertencias, porque esto no ha terminado, lamentablemente, en Chile”, concluyó.