Los panaderos bolivianos anunciaron que impulsarán una iniciativa para que la marraqueta sea reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, al considerar que este pan forma parte esencial de la identidad y gastronomía de su país.
El anuncio se realizó durante la conmemoración del Día de la Marraqueta, instancia en la que representantes del gremio destacaron la importancia cultural e histórica que, según afirman, tiene este tradicional producto en Bolivia.
Buscan que la marraqueta llegue a la Unesco
El presidente de la Federación de Panificadores Artesanos de La Paz, Dandy Mallea, explicó que el objetivo es obtener primero un reconocimiento a nivel nacional para luego presentar la postulación ante la Unesco. “La marraqueta es un pan sin igual. Incluso ha pasado fronteras”, afirmó el dirigente.
Mallea recordó que la marraqueta fue declarada Patrimonio Cultural e Histórico de La Paz en 2006 y que, en 2024, una ley municipal ratificó ese reconocimiento, además de establecer el 6 de julio como el Día de la Marraqueta.
Ahora, el gremio espera conseguir una legislación nacional que fortalezca la futura candidatura internacional. “Queremos que el mundo entero sepa que la marraqueta es de Bolivia y representa a todos los bolivianos”, sostuvo.
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Un pan con distintas teorías sobre su origen
El origen de la marraqueta continúa siendo motivo de distintas interpretaciones históricas en Bolivia.
Una de las versiones señala que la receta fue introducida en 1908 por el panadero griego Michel Jorge Callisperis, quien llegó inicialmente a Chulumani antes de trasladarse a La Paz.
Otra investigación atribuye su llegada a los panaderos daneses Andrés y Wigo Rasmussen, quienes habrían arribado a la capital boliviana durante la década de 1920.
Además, el antropólogo Diego Noriega explicó que la marraqueta adquirió un papel fundamental durante distintos momentos de la historia del país.
Según indicó, el pan fue utilizado para alimentar a los soldados bolivianos durante la Guerra del Chaco y, años más tarde, se transformó en un alimento clave durante la crisis económica e hiperinflación de la década de 1980.
El sello de la marraqueta boliviana
Los panaderos sostienen que la preparación de la marraqueta en Bolivia posee características propias gracias a factores como la altitud de La Paz, ubicada a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, el uso de hornos refractarios y técnicas tradicionales transmitidas por generaciones.
Con estos argumentos, el gremio buscará que el pan obtenga primero el reconocimiento como patrimonio nacional y, posteriormente, iniciar el proceso para presentar su candidatura ante la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.