La preparación y manipulación de alimentos requiere de medidas seguras, eficientes y conscientes que aseguren condiciones higiénicas y saludables para los consumidores.
Ya sea desde la cocina en hogares domésticos y familiares como así también en la industria alimenticia, el uso de espesantes puede resultar favorable para lograr mezclas y texturas que mejoren tu experiencia al comer.
Es frecuente encontrar múltiples agentes espesantes en la industria alimentaria como almidones y gomas vegetales. Su acción principal es contribuir a la textura y estabilidad de los productos sin modificar el sabor. Para su utilización, resulta necesario seleccionar el espesante adecuado en función de la preparación que vayas a realizar.
La propuesta de enterex, por ejemplo, resulta ser un espesante instantáneo a base de almidón de maíz modificado. Su acción es inmediata y no repercute en el sabor de los alimentos.
¿Qué son los espesantes?
Se trata de diferentes ingredientes que, al agregarlos a los alimentos, potencian sus texturas, consistencia y viscosidad sin repercutir en los sabores y aromas.
Los usos de espesantes se vuelven cada vez más frecuentes para quienes quieren disfrutar de una cocina dinámica y versátil, logrando elaborar platos llenos de texturas.
Es habitual que se empleen espesantes en unidades de medida en cocina para la estabilización de alimentos como pueden ser salsas, bechameles, cremas, caldos, como así también postres como cremas dulces, natillas, tarta y galletas.
Entre los espesantes más frecuentes que trabajan como aditivos alimentarios autorizados se encuentra la gelatina, el alginato sódico, pectina, agar agar, los carragenanos, la goma xantana, o la goma guar. Según las interfaces de usuarios, todos estos espesantes son utilizados en la industria alimentaria y la alta cocina.
¿Qué contiene el espesante?
El contenido de los espesantes puede variar. Los más frecuentes son industriales y es posible encontrar los polisacáridos y las proteínas. En el caso de los polisacáridos, como los almidones y las gomas vegetales, estos resultan esenciales en la elaboración de una amplia gama de productos.
El uso de gomas como aditivos se emplea por la versatilidad, elasticidad y estabilidad de su consistencia. El caso de la goma xantana muestra excelente resistencia a condiciones extremas de ambientes ácidos y tolera espacios de amplios rangos de temperaturas.
El grupo de las proteínas presenta ingredientes como el colágeno o los beneficios de la gelatina, empleados con regularidad como espesantes alimentarios. El aporte que generan es de una gran textura, suavidad y consistencia.
Los espesantes derivados de alimentos
Hay propuestas de espesantes, como enterex o el suplemento colina, que se obtienen a partir de derivados de alimentos como el almidón, la harina o la yema de huevo. El riesgo que presentan es el de perder eficacia si se someten a condiciones como el exceso de cocción o la congelación.
Los tipos de espesantes y sus propiedades
Hay una amplia variedad de espesantes que pueden clasificarse a partir del origen y la composición. Uno es el espesante derivado del almidón, cuya acción consiste en que el granulo de almidón captura agua en su interior y se expande.
Los que se basan en gomas como xantana o goma guar son productos relativamente nuevos en el mercado y se destacan por una viscosidad que otorga gran estabilidad con el paso del tiempo y no muestra alteraciones al modificarse la temperatura.
Entre los beneficios y propiedades, se destaca que permiten tratar los casos de disfagia por alterar la consistencia de los líquidos sin comprometer su valor nutricional. En este sentido, también es positivo que se trate de productos insípidos e incoloros, ya que no afectan el aspecto ni el sabor de los líquidos.
¿Para qué se utilizan los espesantes?
Hay numerosas utilidades que se les puede otorgar a los espesantes. El sentido esencial es la consistencia de los alimentos que resulta clave para pacientes con disfagia y los casos en que se debe aumentar la prevención de la aspiración.
El riesgo de la aspiración ocurre cuando partículas de alimentos o líquidos ingresan a las vías respiratorias en lugar de al tracto digestivo. La consecuencia es grave y puede llegar a producir una neumonía aspirativa. La acción de los espesantes produce una mayor densidad y su objetivo es disminuir el ritmo en que transitan los fluidos hacia la faringe para lograr una deglución correcta y segura.
El uso de espesantes busca mejorar la calidad de personas con disfagia para ampliar las opciones de alimentos y líquidos que pueden consumir. De esta manera, una dieta más variada y flexible incrementa el bienestar nutricional y favorece una condición física, emocional y psicológica más saludable.
La clave de la hidratación y el uso de espesantes para rehabilitación
Los efectos de la disfagia pueden alterar los niveles de hidratación en los pacientes que la padecen. Mediante el uso de espesantes, las personas recuperan progresivamente el movimiento para beber correctamente y evitar de esta manera que se produzcan cuadros de deshidratación.
Si bien se presentó a la disfagia como una dificultad de salud recurrente, muchas veces se trata de un síntoma que acompaña ciertas condiciones médicas previas. Entre los accidentes pueden encontrarse los cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas.
A través de los espesantes es posible preparar un plan de tratamiento que acompañe la rehabilitación y corrija la acción de deglución para que las personas adquieran mejor calidad de vida. Otras situaciones en donde la disfagia se muestra como un síntoma es en trastornos neuromusculares, enfermedad de Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, disfagia por obstrucciones mecánicas, tumores de cavidad oral, cuello y esófago, disfagia por reflujo gastro-esofágico y trastornos post radioterapia de cabeza y cuello.
Conclusiones
Los espesantes de comidas son un producto destacado en la industria alimentaria por sus aportes en la consistencia, elasticidad y conservación de alimentos. Por lo tanto, su uso resulta clave para pacientes con disfagia y los casos en que se debe aumentar la prevención de la aspiración.