Tras un extenso período alejada de la vida pública, la animadora Tonka Tomicic reapareció con el estreno de su documental autobiográfico titulado “Tonka, lo que soy”, una pieza audiovisual donde aborda de manera íntima los momentos más complejos de su vida personal y profesional, incluida su relación con el denominado Caso Relojes.
En conversación con Francisca García-Huidobro en el programa Only Fama, Tomicic reflexionó sobre su exposición mediática, los juicios públicos, su separación de Marco Antonio López (Parived) y su deseo de retomar proyectos en televisión. “Ahora me siento preparada”, afirmó, señalando que ha atravesado un proceso de transformación personal que le ha entregado herramientas para compartir su historia con mayor madurez.
La comunicadora reconoció que, si bien no tiene propuestas concretas en televisión, sí contempla un eventual regreso. “Buscaría algo donde me sintiera útil, que fuera un aporte”, indicó, agregando que su prioridad es conectar con espacios que le den sentido personal y profesional.
Uno de los momentos más sensibles del documental y de la entrevista fue cuando relató un episodio vivido durante la investigación del Caso Relojes. En medio del revuelo mediático, Tomicic visitó un centro médico y dejó su bicicleta en una cafetería cercana. La dueña del lugar, sin reconocerla inicialmente, aceptó cuidarla. Al regreso, al identificarla, le pidió un autógrafo en la muralla del local. “Me sentí doblemente mal, me sentí podrida”, confesó Tonka. “No me sentía merecedora de esa firma en ese momento”. Prometió volver algún día a cumplir con el gesto pendiente.
El documental también profundiza en su deseo de ser madre, algo que comenzó a considerar antes de la pandemia. Aunque hoy no es una prioridad inmediata, confesó que aún mantiene viva esa ilusión: “No es imposible, sería un sueño”.
Sobre su separación de Parived, fue clara en señalar que esta no se debió directamente al escándalo judicial. “Sentí una voz interior que me decía ‘corre, no mires atrás’”, recordó con emoción. Reconoció, sin embargo, que el proceso no fue como esperaba: “Siento que fui cobarde. No tuve la valentía de cerrar ese ciclo mirando a los ojos”.
Con esta nueva etapa, Tomicic apuesta por reconstruir su imagen desde la honestidad, dejando atrás el silencio para mostrar una versión más humana y empática de sí misma, en busca de reconciliarse con su historia y con el público que la acompañó por años.