Es nuestro deber ir a votar este 7 de mayo para la elección de consejeros. De nosotros depende que todo lo que hemos vivido los últimos años a manos de la extrema izquierda, gobierno incluido, sea sólo un breve paréntesis y un mal recuerdo en nuestra historia. Una primavera adolescente.
El 04 de Septiembre -en un acto digno de estudio a nivel mundial- Chile sepultó el sueño refundacional del actual gobierno. Vimos al Presidente Boric como jefe de campaña de la opción perdedora, el “Apruebo”. Vimos a toda su coalición y ministros trabajando activamente en ella. Cómo olvidar a la ministra Vallejo en su foodtruck frente a la Moneda repartiendo y firmando copias de la propuesta constitucional junto a la diputada Karol Cariola. Proselitismo puro y descarado, olvidando la obligación de gobernar. Y claro! Ellos sabían que se estaban jugando el todo o nada. Se quedaron con nada. Pero eso, nosotros no lo sabíamos. Estuvimos a punto de ser la prueba de laboratorio de una propuesta de constitución separatista, que descabezaba el Estado, nuestro Poder Judicial, el sistema político, creaba una cantidad de derechos imposibles de cumplir, a tal punto que nadie entendía nada. Naciones, territorios, sistemas de justicia diferenciados, y un sinfín de etcéteras. Era un salto al vacío que Chile no estuvo dispuesto a dar.
De haber ganado el Apruebo se hubiese tratado de replicar este modelo -junto a la revolución “octubrista”- en otros países de Iberoamérica. Empezando por España y terminando con Perú. Muchos países respiraron aliviados después de ese histórico 4 de Septiembre del 2022.
Me preocupa que la memoria sea corta y olvidemos que literalmente estuvimos al borde del precipicio. Estuvimos a punto de perder el país que tanto queremos en manos de unos adolescentes que hoy reconocen que no tenían idea de como gobernar. ¿Qué los frenó y qué los frena? Que ganó el Rechazo con un contundente 62%. Los frena que tenemos un Senado donde las fuerzas están equiparadas 50/50 porciento, y que estamos obligados a llegar a acuerdos en pos de la estabilidad. Esto gracias a que salimos a ejercer nuestro derecho y también deber: votar.
Hoy el pueblo tiene al PC y al Frente Amplio frenados, casi inmóviles. El odio y violencia hacia carabineros y nuestras FF.AA. que antes sembraron en su afán refundacional hoy les explotó en la cara. Vimos hace unos días a un Presidente con cara larga firmando la Ley Naín-Retamal, contra todo pronóstico. La institución de Carabineros que querían refundar y desaparecer hoy cuenta con casi un 80% de respaldo ciudadano. Muy lejos del pobre 30% que tiene el Presidente Boric.
De nosotros depende no volver a estar al borde del precipicio y que esto haya sido sólo un mal recuerdo de esta primavera adolescente. De nosotros depende que nuestros alcaldes y futuras autoridades no pertenezcan a las filas del Partido Comunista ni del Frente Amplio. ¡Atentos! Ellos sólo han dado un paso atrás. No se han ido no se han rendido. Están trabajando y planeando una nueva arremetida. Tienen los recursos, pero sobre todo tienen la convicción de hacerlo. No podemos bajar los brazos y volver a callar. No tendremos una segunda oportunidad.
Si no salimos a votar este 7 de Mayo, seremos cómplices de haber caído nuevamente en manos de la extrema izquierda. Aprendamos la lección. Que esta “primavera” termine luego y dé paso a nuevos tiempos. Tiempos de acuerdos. Tiempos de paz. Esa paz que no le sirve a los violentistas octubristas que hoy gobiernan, y que saben que es altamente probable que si todos salimos a votar ellos no volverán a ser gobierno el 2026. De nuestro voto depende nuestro futuro.