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La encrucijada de Arturo Vidal

La encrucijada de Arturo Vidal
Imagen Referencial – Agencia UNO

No lo pasa bien Arturo Vidal en Flamengo. En realidad, pocas veces ha estado cómodo más allá de que su semblante en público muchas veces muestre lo contrario. Su continua suplencia, que se acrecentó ahora con Jorge Sampaoli en el banquillo, decididamente lo tiene frustrado. Lo reconoció a su llegada a Chile para integrarse a la Roja, cuando declaró que no comparte la decisión del técnico del cuadro carioca de sentarlo en la banca.

Y es que para un tipo tan competitivo como Vidal, otro año más fuera de los focos y ocupando un lugar secundario en el equipo, no le queda bien. Ya son tres temporadas en las que su protagonismo va en caída, independiente de algunos títulos que sumó a su glorioso palmarés. Su etapa en el Inter acabó en silencio después de haber llegado como bombos y platillos desde Barcelona. Pero su vuelta en la Serie A estuvo marcada más por la intrascendencia que por su habitual calidad.

Su llegada a Brasil, en medio de la euforia de la torcida de Flamengo, suponía un regreso del mediocampista al protagonismo dentro de la cancha. Pero a poco andar su juego se vio a cuentagotas y su aparición en los partidos importantes era cada vez más aislada. Sus participaciones en la Copa Libertadores siempre fueron como suplente y recién sobre el final del año pasado vio titularidades cuando el Brasileirao ya finalizaba. El 2023 no fue distinto en la cantidad de minutos disponibles, pero lo que cambió fue su relación con los hinchas. Las pifias en el Maracaná ya se hicieron más repetitivas y muchos empezaron a pedir su salida del club desde hace ya un buen tiempo.

Entonces, cabe la pregunta, ¿qué viene ahora para Vidal? ¿Seguir sentado en el banquillo? ¿Buscar una salida anticipada? ¿Esperar que termine su contrato y escuchar una eventual oferta de Colo Colo? Después de leer sus declaraciones el lunes, queda claro que su paciencia parece haberse agotado, más allá de que fue cuidadoso en el mensaje. Tres años seguidos de suplencia no se condicen con su enorme historia en los mejores clubes del mundo. Y él lo sabe, ya que no parece ser el mejor final para su carrera.

Un Vidal sin continuidad en Flamengo es nocivo para la Roja. Por más que Berizzo insista en que su calidad está intacta, sus presentaciones en Brasil están lejos de aquel futbolista que se codeó con los mejores del mundo. Y hace mucho rato que la trascendencia del mediocampista en el combinado nacional es menor. Un futbolista sin ritmo de competencia a los 36 años no parece ser la mejor ecuación. Menos para el mediocampista formado en Colo Colo.

Por eso, tanto para él como para la Selección, su futuro inmediato es tan importante. Su suplencia en el equipo carioca parece sentenciada. Habrá que esperar entonces cuál será la decisión del volante. Su paciencia se agota y el tiempo, inexorablemente, juega en su contra. Dentro y fuera de la cancha.

Cristian Caamaño, Periodista de Deportes en Agricultura.

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