El pasado fin de semana la polémica se apoderó de la Serie A. Lazio se impuso por 4-3 a Spezia con un gol en la agonía del defensor italiano Francesco Acerbi. ¿El problema? El tanto debió ser invalidado por fuera de juego, pero el árbitro principal y el VAR desestimaron el cobro.

El triunfo le permitió a la Lazio recortar ventaja a la Roma de José Mourinho en la lucha por los puestos de clasificación a competencias europeas. Actualmente están igualados en 59 puntos, pero el elenco de las Águilas se encuentra mejor posicionado por diferencia de gol.

Por ello, una vez terminado el encuentro entre Roma y Bolonia (0-0), José Mourinho, técnico de la Loba, cargó contra el arbitraje del partido de la Lazio.

“En los 22 años que llevo como entrenador, hay dos cosas que no han cambiado: las preguntas sobre quién jugó y quién no, y la posibilidad de ganar con un gol en fuera de juego. Fue posible hace 22 años y sigue siendo posible ahora, como lo fue ayer. Todo cambia en el fútbol, pero no estas dos cosas”, apuntó.

El grosero fallo no pasó desapercibido para las autoridades, quienes castigaron a los jueces del encuentro. Según información de los medios locales, Lucas Pairetto y Luigi Nasca, árbitro principal y encargado del VAR, respectivamente, quedaron suspendidos por lo que resta de la temporada debido a su “error encadenado”.