Un sólo paso. Eso es lo que separa a Christian Garín (169° del ranking ATP) de disputar por segunda vez en su carrera un cuadro principal de un Grand Slam.
Es que el chileno consiguió este martes uno de los mejores triunfos de su corta trayectoria al vencer por la segunda ronda de la qualy de Wimbledon por 6-4, 5-7 y 6-2 al experimentado francés Nicolas Mahut (130°), quien llegó a ser 37 del mundo en singles en 2014, uno en dobles el 2016, y que el 2012 “retiró” a Fernando González del profesionalismo al vencerlo en Miami.
Además, se trataba de un jugador especialista en césped al ganar sus cuatro títulos ATP en esa superficie y que el 2010 disputó en La Catedral el partido más largo en la historia ante John Isner.
Pero el festejo del iquiqueño fue con algo de sufrimiento, pues cuando parecía que daba el golpe ante el 17° sembrado en cómodos dos sets, el “Tanque” no lo pudo cerrar sacando 5-4 y desperdició seis match points para entregar el parcial y definir todo en el tercero.
Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, esta vez el chileno no sufrió un golpe psicológico y en el último episodio abrochó todo en su séptimo punto de partido tras dos horas y seis minutos.
En la tercera y última ronda de la qualy, Garín enfrentará al ganador de la llave entre el polaco Hubert Hurkacz (123°) y el estadounidense Reilly Opelka (160°), en busca de repetir la hazaña de 2017 para decir nuevamente presente en el main draw del torneo de tenis más antiguo del mundo.